CAPÍTULO 2 Yucatán CUANDO BJARNI DESPERTÓ finalmente sus primeras impresiones de la realidad fueron los sacudones que el fuerte oleaje que la proximidad a los arrecifes de coral impartía al snekkja, el agradable calor con el que un sol de una fuerza para él desconocida arropaba su cuerpo dolorido, y los gritos de sus hombres, típicos de los momentos de maniobras en el mar. Divisó a Knut cerca de él, impartiendo instrucciones al resto de los marinos. -¿Qué ocurre viejo amigo? -¡Ah! ¿Has despertado? Bien ya era hora. -¿Qué quieres decir? -¡Hombre! Has dormido durante diez días seguidos. Hemos debido alimentarte y darte de beber mientras delirabas. -¿Hemos navegado diez días? ¿Dónde nos hallamos? -Imposible saber. La última vez que desembarcamos fue hace cuatro días. Nos dedicamos a c

