CAPÍTULO 3 La serpiente emplumada HABÍAN TRANSCURRIDO cuatro años desde la llegada de los noruegos a la aldea. Sus vidas se habían integrado al tejido de la comunidad y ya habían en alguna medida reemplazado a los varones caídos en el brutal ataque de los xiues. Bjarni y Mactzil habían tenido primero un hijo al que llamaron Iktan y luego una niña a la que llamaron Xareni. El marino había ido reemplazando a Quellochi en algunas de sus actividades, particularmente aquellas que requerían viajes prolongados, lo que le permitió conocer la comarca y a sus principales jefes. Periódicamente salía con sus compatriotas a navegar en el drakkar, al que mantenían en buena forma y al que dotaron de una vela de repuesto tejida con hilados locales; también gran parte de los cabos debieron ser paulatinam

