Narra Sibila. Observe a mi enlazado, acaricié su rostro, sus venas negras sobresalían podía palparlas con mis dedos, me encantaba verlo en su forma demonio. Azariel bajo su cabeza a mi cuello, dando mordidas suaves en toda mi piel, justo donde estaba el tatuaje, sentí un cosquilleo en todo mi cuerpo. Complacida con ello, con una de mis manos, agarré con suavidad su nuca. Él detuvo sus besos para sonreírme, mostrándome sus colmillos. Acarició mis piernas hasta llegar a mis caderas, apretándome contra él como si pudiéramos estar más pegados. Volví a besar sus labios, me encantaba sentir la textura de su lengua de serpiente, era suave y un poco rugosa en la punta. Azariel me levantó un poco, apretándome un glúteo en el proceso, solté un pequeño chillido mientras escuchaba su risa. Conmig

