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1741 Palabras
—El Restaurador Riot resalta para mí por su peculiaridad — indicó el director Hawa sentado frente a Kang. Junto al director Hawa se encontraba Seuneu en el sofá, verlos uno al lado del otro era una imagen interesante, ambos con cabello blanco, piel pálida y ojos color índigo, eran características que no volvería a ver de la misma manera desde que se había enamorado de una esencial, ahora solo le recordaban a Darat. Kang había acudido al director Hawa debido a que, al ser el director del departamento de educación, conocía sobre historia, arte e idiomas, su gran capacidad de retención se había desarrollado tras la inyección de detonación. Cuando el director Hawa había sido desconectado de las perspectivas y había obtenido una vida, primero había decidido unirse al cuerpo de batalla, sin embargo, resultó herido durante su primera misión importante de manera que no pudo seguir siendo m*****o del cuerpo. Así se inclinó por la historia, la historia y arte, y fue capaz de convertirse en el director del departamento por todo lo que logró aprender, por destacar en métodos de enseñanza y demás. Lo admiraba por eso. —¿Cómo era peculiar? — preguntó Seuneu. —Verán, con los Restauradores Originales se consiguió, por decirlo de alguna manera, la fórmula correcta y precisa para enviarlos a la tierra para acelerar la descontaminación — comenzó a explicar —, pero no todos fueron efectivos hasta el final. Algunos padecieron en la tierra luego de un tiempo y fueron enviados de regreso a la nave. Sin embargo, hubieron unos cuantos que lograron ser más fuertes gracias a diferentes motores de fuerza. —No me digas que ese tal restaurador Riot entra en los que resistieron más — se sorprendió Seuneu y dio un aplauso fuerte —. Esto está buenísimo, no puedo creer que mi Darat sea una de las más fuertes. —No exactamente, Seuneu — dijo Hawa con cuidado. —¿Cómo que no? —El Restaurador Riot fue peculiar porque lo que le hizo resistir en la tierra, fueron sus emociones, no su fuerza física. —Eso era lo que necesitaba saber, cuál fue su peculiaridad — Kang esbozó una media sonrisa. Tenía sentido, Darat podía ser muy impulsiva, no podía controlar sus emociones ni la forma en las que las exteriorizaba. —¿Qué? — preguntó Seuneu. —Cada uno de los Restauradores Originales encontró una forma para seguir resistiendo — aclaró Hawa —, unos ciertamente lo hicieron por su fuerza, otros por sus habilidades o inteligencia, incluso sus motivaciones y Riot, bueno, él lo hizo a partir de sus emociones. Su fuerza venía de lo que sentía. —Lo cual es un arma de doble filo —continuó Kang. —¿Por qué? —Porque las emociones son volátiles — indicó Hawa —, una pequeña chispa puede hacer que una persona pierda el control, para bien o para mal y Riot es un ejemplo de ello, él fue uno de los que mantuvo su humanidad intacta hasta el final, el cual llegó para él cuando perdió a Jocea, aunque eso fue más como una bomba que como una chispa. —¿De qué estás hablando? — preguntó Kang sintiendo un mal presentimiento en su pecho, no conocía la historia de los Restauradores tan a fondo. —Riot estaba enamorado de otra Restauradora llamada Jocea —habló lentamente —, estuvieron juntos por mucho tiempo sanando la tierra, creo que fueron casi cien años, pero Jocea se enfermó de una manera que no pudieron notar que sus órganos se habían deteriorado hasta que fue muy tarde. A Kang no le gustaba el rumbo que tomaba la historia. —Así que cuando Jocea murió, Riot… — Hawa suspiró lamentándolo —… Riot perdió su humanidad. Al escuchar aquello, Kang entendió y toda la calma que había sido capaz de reunir fue reemplazada por el doble de preocupación. Se levantó del asiento nervioso. —La fuerza de Riot provenía de sus emociones —expuso Kang caminando de un lado a otro —, lo que significa que las sentía con una intensidad inentendible, por lo que, estando enamorado la felicidad lo mantenía vivo, pero el dolor de perder a quien amaba… — Kang exhaló con pesar y llevó una mano a su cabeza —… lo rompió por completo. Y lo comprendía a la perfección, Kang sentía que se volvería loco en cualquier momento por la forma en la que extrañaba a Darat. Si así de intenso era para él, ¿Cuánto más para alguien como Riot? —Eso no es bueno, para nada bueno— se quejó Seuneu, comprendiendo al fin el problema en cuestión —. Si Darat proviene de él, eso significa que un corazón roto también puede matarla. —¿Que Darat qué? — se alarmó Hawa, no le habían explicado ese punto. —Encontramos un informe de parte del Orden en el que se exponía que Darat era una de las que fue engendradas con éxito a partir de ese restaurador — Seuneu explicó por él y lo agradeció. Kang se dejó caer en la silla de nuevo mientras respiraba varias veces para mantenerse en control. —¿El orden lo sabe? —volvió a preguntar Hawa — No quiero alterarlos, pero que Darat descienda de Riot no es el problema, el problema aquí es lo que el Orden Mundial puede hacer con ella. —¿Por qué lo dices? — preguntó Seuneu, Kang solo se mantenía escuchando. —Verán, para cuando Jocea murió y Riot perdió su humanidad, los restauradores ya estaban finalizando su trabajo aquí. Así las personas estaban por regresar a la tierra y fue cuando el Orden Mundial empezó a actuar de la manera que conocemos hoy — contó Hawa —, unos dirigentes tomaron a los Restauradores como armas de defensa, descubriendo que Riot era el más invencible. No era como se había vuelto despiadado, solo se había convertido en una especie de máquina, era más fácil de ordenar. No vivió mucho tiempo después de eso, pero les fue útil. —Es decir, descubrieron que Riot se volvió invencible — acotó Seuneu. —Es por eso que es peligroso que tengan a Darat — explicó Hawa con urgencia —, si saben con qué atormentarla, buscarán la manera de quebrarla para que así… —Se convierta en el arma perfecta — concluyó Kang sin ánimo alguno. Era así que la ventaja del orden no era saber que podían chantajear a Kang con Darat, sino lo que podían hacer para dañar a Darat con Kang. —No — declaró Seuneu con fuerza —. ¡No! — repitió colocándose de pie — Darat no va a convertirse en un arma para el orden. ¡No! Tú — lo señaló con el dedo índice —, ni siquiera pienses seguir con esa cara larga y ese tormento eterno, te lo prohíbo — se acercó a él, tomó su brazo y lo jaló para que se colocara de pie —. Tenemos que confiar en Darat —ordenó tomándolo por los brazos —, ella es fuerte, la conozco, tú también la conoces. Un recuerdo apareció en la mente de Kang como para confirmar lo que decía Seuneu. —En uno de los entrenamientos, Darat se arrastró. —¿Qué? La miró con una sonrisa melancólica. —El entrenamiento consistía en resistir hasta que el tiempo se agotara —le contó Kang —, tenían que mantenerse en movimiento hasta que sonara el silbato, no importaba si corrían o gateaban, lo importante era mantenerse en movimiento hasta el final. —¿Y qué hizo Darat? — preguntó como si supiera la respuesta. —Gateó —sonrió orgulloso —, fui yo quien terminó la prueba antes del tiempo por ella, pero ella siguió hasta el final, incluso se desmayó — dejó salir una carcajada sin gracia —, tuve que colocarla boca arriba para que su cuerpo se recuperara mejor. Seuneu le golpeó el brazo sorprendiéndolo. —¿Lo ves, idiota? — regañó — Fuiste tú quien la subestimó, ella pudo seguir por el tiempo que estaba estipulado, tú la subestimaste, no fue ella, Darat seguro se desmayó ya creyendo que había llegado al final, pero ella es más fuerte de lo que tú piensas, así que me haces el favor, dejas el sufrimiento y la agonía eterna porque ella no se ha muerto, está agonizando, pero no se ha muerto, tenemos que confiar en que ella encontrará una manera de seguir, pero no quiero seguir entristeciéndome, ni que tú tampoco lo hagas, ¿quedó claro? —Sí, señora —respondió firme para luego reír —. Eres muy pequeña para contener tanto enojo. —Es tú siempre me has hecho enojar — alzó la mano para pegarle, pero no lo hizo —, primero jugando con las emociones de mi Darat, luego encontrando una manera muy loca de mantenerla con vida y ahora subestimándola, es que ¡ah! ¡No te soporto! —Al momento, Seuneu hizo un movimiento con las manos exhalando y cerrando los ojos — No voy a seguir por ahí ahora, así que, director Hawa — se giró hacia él y le extendió la mano —, muchas gracias por toda la información, ahora sabemos a qué nos enfrentamos. —Tienes razón, Seuneu — respondió estrechando su mano y colocándose de pie —. Riot no se quebró fácilmente, se requirió de algo muy profundo para poder hacerlo, lo que significa que Darat podrá resistir hasta que la encuentren. —Lo ves, idiota —Se colocó de lado señalándolo con una mano al director y hablándole a Kang como si fuese obvio —. Listo, hasta aquí, es tiempo de seguir con nuestro trabajo de traer a Darat. Inmediatamente, Seuneu se movilizó hacia la puerta. —Muchas gracias, Director Hawa, Hasta luego. Kang la observó salir y negó con la cabeza riendo. —Empiezo a creer que ella también desciende de Riot — bromeó hacia Hawa. —No lo descartaría — le siguió el juego —. Pero tiene razón Kang, tu chica podrá hacerlo, tu podrás encontrarla, hay momentos en los que necesitas un poco más de fe y este es uno de ellos, así que — colocó las manos sobre sus hombros —, no te dejes llevar por las circunstancias, estas están es para ser cambiadas, no aceptadas.
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