Sara Cuando salí de la mansión, no voy a mentir, tenía tantas cosas en mi cabeza, pensando por qué me pasaban todo esto a mí. Había sufrido demasiado en mi vida. ¿En algún momento habrá una recompensa o siempre será de esta manera? Cuando vi aquellas aguas cristalinas, me doy cuenta de que con la tormenta se vuelven negras, pero después se purifican y llegan a ser tan transparentes que caigo en cuenta de que así es la vida. El destino nos tiene preparadas tantas cosas en nuestra vida que solo depende de nosotros salir de esa oscuridad. El chico que está parado frente a mí me mira con una sonrisa en su rostro, sonrisa que no correspondo, pues en estos momentos ya prácticamente en nadie confío. —¿Si puedes hablar o no entiendes mi idioma? —Por supuesto que te entiendo, solo me pregunto q

