Walter. Había estado aquí la noche anterior, cuando desperté no había nadie. Solo estaba su olor impregnado en las sábanas, mi cuerpo desnudo y una margarita en la mesa de cristal. Cerré los ojos deseando que Walter no pensará cosas. Solo había sidó sexo casual ¿No?. Quería pensar que el lo sabía, no había sidó nada más que un acto consentido. Agarré al gato Louis y bebí un sorbo de la margarita. Tenía mil cosas que hacer. Limpiar la casa, bañar al gato, ir al local y prácticar como cocinar algo sin que se queme. Me levanté y la puerta se abrió. Clara se quedó quieta viendo mi cuerpo, mis manos taparon mis partes con rapidez y chillé. —¿Que haces aquí? —Venía a hablar contigo—comenzó—Pero te he pillado en un mal momento—rió. Salí corriendo para cambiarme y me puse un suéter n***o, u

