Los días pasaron deprisa, sin piedad. Mientras Corbin se debatía entre los ensayos en el teatro y el hospital. Su madre se ofreció a ayudarlo en cuanto pudiera. La pobre mujer se sintió devastada al saber que su nieta tenía tan horrenda enfermedad. La hermana mayor de Corbin, Sharon, dejó de lado algunos asuntos para poder viajar y apoyar a su hermanito en tan duro momento. La situación de Katherine fue manejada de la manera más discreta posible. Lo último que deseaba Windsor era que la prensa se llenara los bolsillos a costa del estado de su hija. Para Jessica fue duro tener que decidir entre el trabajo y quedarse al lado de su pequeña. Su malestar se acrecentó cuando después de explicarle la situación al estudio, este respondió diciendo que mientras más rápido viajara y cumpliera con s

