25. El Alfil y el Peón.

4688 Palabras
A la mañana siguiente Rachel despertó a Hunter muy temprano, y parecía particularmente animada, lo que por supuesto, no era muy alentador para él que sabía que cuando su madre se portaba tan entusiasmada era porque tenía un absurdo plan en mente cuyo objetivo era animarlo a pensar que todo en su vida era perfectamente normal. Para Hunter no era el mejor momento y no solo por el hecho de que extrañaba a Sylvie, sino básicamente porque pasó toda la noche casi en vela, pensando en alguna alternativa viable para que su madre no pudiera interferir más en sus decisiones. Sin embargo, por el momento era mejor seguirle la corriente, de cualquier forma sería arrastrado por las buenas o por las malas hacia lo que sea que estuviera tramando Rachel y prefería evitar otra discusión que terminara involucrando a Sylvie, pero eso no significaba que fuera a disfrutar lo que iba a suceder. Así llegó hasta el comedor con una mezcla de resignación y malhumor que se reflejaba en cada centímetro de su rostro, y en dónde su madre ya lo aguardaba, pero no era la única en el lugar, ahí también estaba su padre, sentado en la cabecera, y parecía más desencajado de lo habitual, su expresión delataba absoluto malestar que, para su desgracia, debía ser contenido, como si no quisiera estar ahí pero tampoco tuviera opción. Y frente a ellos, dos figuras conocidas: una vieja amiga de Rachel, sonriendo con exceso de entusiasmo, y la más joven de sus hijas, quien parecía nerviosa y fuera de lugar. Hunter disimuló un suspiro mientras se acercaba a su sitio, pero no necesitaba ser un genio para entender lo que estaba ocurriendo, Rachel había orquestado este encuentro con un propósito muy claro y hasta ridículamente evidente, y no era otro que emparejarlo con la joven frente a él. La muchacha, aunque bien vestida y aparentemente enfocada por causar una buena impresión, tenía un rostro difícil de describir sin recurrir a adjetivos desagradables, en general, sus rasgos eran duros además de desproporcionados, y de entre todos ellos su nariz destacaba abiertamente por lo grande que era en comparación con el resto de su cara, tenía una sonrisa bastante chueca y para nada agradable, sus ojos eran demasiado pequeños y lucían muy graciosos enmarcados por una gran frente; desgraciadamente el maquillaje mal aplicado no hacía más que acentuar esos defectos. Y lo peor en ella, era la desesperación que emanaba totalmente, tenía un aire ansioso que se traducía en una risa nerviosa y en gestos demasiado ensayados. - Hunter!- exclamó Rachel, con un exagerado entusiasmo- mira quién ha venido a visitarnos, seguro recuerdas a Julia y su hija Grace- y Hunter tuvo que ocultar una sonrisa burlona al recordar el desafortunado nombre de la joven, pues de agraciada no tenía nada. George carraspeó ante la acción de su hijo, pues sin importar que le concedía que su risa tenía algún fundamento no era correcto que lo demostrara frente a una mujer cuya autoestima probablemente era muy pequeña, por lo que Hunter tuvo que esforzarse en mantener la compostura. Por supuesto que recordaba a Grace, aunque prefería no hacerlo, de niños, ella siempre había sido torpe y pegajosa, algo que solo aumentó con la edad, llegando al punto de que todos los jóvenes se alejaban de ella por lo incesante que resultaba su acoso, y para ser honesto, parecía que nada había cambiado desde aquellos días. - Grace, acaba de regresar de un retiro espiritual- continuó Rachel, ignorando la evidente incomodidad de su hijo- dice que ha aprendido mucho sobre sí misma y lo que busca en la vida, no es maravilloso? Grace intentó inclinarse concretamente hacia Hunter con una sonrisa tan rígida que parecía a punto de quebrarse, lo que dejaba en claro que ningún comportamiento en ella era natural. - Sí, fue muy revelador, me ayudó a entender que lo más importante es encontrar una conexión auténtica.....alguien especial- dijo con una voz demasiado chillona y aguda como para que alguien quisiera pasar más de 10 minutos con ella, mientras le lanzaba una mirada que dejó claras sus intenciones. Hunter sintió que el desayuno se le atragantaba, de verdad que intentaba mantener la compostura pero era muy difícil sobre todo con alguien que lo miraba como si fuera su última oportunidad en la vida antes de que, como vulgarmente dicen, se le fuera el tren. - Interesante- respondió el hombre con un tono neutro, tratando de no ser descortés pero dejando en claro que no tenía ningún interés en profundizar la conversación. Rachel, sin embargo, no tenía intención de dejar que las cosas murieran ahí, había traído a la joven con una sola intención y no pensaba ceder ante la manipuladora apatía de su hijo. - Sabes Hunter, Grace está considerando mudarse a la ciudad otra vez, tal vez podrías mostrarle los mejores lugares, qué opinas? Hunter soltó un pesado suspiro mientras tomaba su servilleta para limpiarse la comisura de los labios, no deseaba tener esta conversación frente a extraños pero su madre no le había dejado alternativa, así que tendría que ser ella quien se disculpara con las visitas cuando tuviera que ser directo e innecesariamente cruel. - Su familia ha vivido aquí más que nosotros, supongo que conoce bien la ciudad además no sé de qué manera podría acompañarla a un recorrido sin resultarle una carga......pero seguro papá podría darle algunas recomendaciones, no es así? George apenas y dejó escapar un gruñido de aprobación, claramente su intención era mantenerse al margen de la situación, de cualquier manera ya había expresado abiertamente su desaprobación a este plan y Rachel, como siempre, lo había ignorado, no tenía más sentido para él alargar esta discusión. No obstante, Grace no parecía dispuesta a rendirse, y no podían culparla cuando ya había agotado todas sus posibilidades de encontrar a un buen prospecto, y si lo único que le quedaba era estar casada con alguien como Hunter lo tomaría, total, no resultaba tan malo, él seguía siendo un hombre bastante atractivo y la silla de ruedas no significaba una gran carga comparada con el hecho de ser la eterna solterona. - Oh, por mí no te preocupes, para mí no serías una carga en lo absoluto.....en realidad me encantaría que me mostraras el lugar, estoy segura de que lo harías especial. La insistencia de la joven hizo que Hunter se recargara contra el respaldo de su silla con evidente incomodidad, mientras su madre le dirigía una mirada severa, como diciéndole que no arruinara esto. Sin embargo, Hunter sabía que Rachel estaba desesperada por romper cualquier vínculo que existiese con Sylvie y pensaba que emparejarlo con Grace era la solución perfecta, desgraciadamente para ella, si creía que él iba a caer en ese juego, estaba muy equivocada; con una paciencia fingida el joven tomó su taza de café, bebiendo un pequeño sorbo antes de responder. - Eso piensas ahora pero en realidad soy una carga, rápidamente te cansarías de todo lo que tendrías que hacer por mí, tan solo para salir tengo que llevar una maleta médica bastante grande que incluye medicamentos, varias sondas y bolsas medicas por si no puedo acceder a un baño fácilmente......de las cuales te tendrías que encargar- declaró con tanta naturalidad que parecía simplemente estaban hablando de calcetines pero si a su madre no le importaba involucrarlo en sus desesperados intentos, él no tendría consideración en ser escatológicamente directo. - Hunter!!!- lo reprendió Rachel de inmediato, bastante avergonzada y apenada por la reacción de desagrado que provocó en Julia y su hija- cariño, no es momento para esos comentarios, estamos comiendo. Él ignoró la reprimenda, y con un excesivo desparpajo apoyo los codos sobre la mesa mientras inclinaba ligeramente la cabeza hacia Grace. - Pero es algo normal para mí, demasiado normal a decir verdad y creo que si Grace está interesada en...... salir conmigo....deberías saber a qué se expone, es una simple cortesía- sentenció con sarcasmo pues su objetivo a partir de este momento era dejarle en claro a la joven lo difícil que sería estar con alguien como él, de cualquier manera era un buen método para alejar a las mujeres, había funcionado antes sin querer y esperaba lo hiciera ahora. - Aún así, no es necesario entrar en tantos detalles- murmuró Rachel, tratando de mantener una sonrisa. - Oh, pero es absolutamente necesario.....porque esto no es solo un detalle, Grace, es mi realidad.....si tú decides salir conmigo tendrías que lidiar con mi movilidad limitada, con los cuidados médicos que debo llevar si no quieres que se me forme un coágulo y termine cuadraplejico o con una embolia que afecte mi capacidad mental y me deje tirado en la cama sin poder hacer nada más que mirar al horizonte, tendrás que lidiar con los días en los que estoy de mal humor porque no puedo moverme como quiero, o con los momentos en los que mi cuerpo simplemente no coopera.....créeme, no es nada glamuroso. El silencio reinó en la mesa despues de tan directa descripción, el ambiente era tan tenso que parecía que nadie se atrevía a respirar; George, que hasta entonces había permanecido callado, dejó escapar un suspiro bajo, obviamente harto de la situación, mientras Julia parecía buscar una excusa para marcharse, pues si bien su hija no era muy agraciada y sus posibilidades de encontrar una pareja eran limitadas, tampoco pretendía atarla a un hombre cuya situación se volvería una carga demasiado pesada para querer vivirla. - Hunter, creo que ya entendieron tu punto- Rachel intentó recuperar el control fingiendo una amable sonrisa hacia sus invitadas. - De verdad?- replicó él con un gesto sarcástico- porque no quiero que haya malentendidos. - Eso no me importa- Grace rompió la tensa mirada que madre e hijo se dirigían, pero sus palabras fueron tan sorpresivas que el resto de los comensales la miraron fijamente con incredulidad. - Perdón?- Hunter levantó una ceja, desconcertado por su respuesta. - No me importa- repitió Grace con firmeza, inclinándose ligeramente hacia él, como si estuviera tratando de demostrar su punto- todo el mundo tiene cosas con las que lidiar, no?, además yo nunca he sido una persona superficial, no te preocupes por mí, no parece algo tan difícil después de todo. La sorpresa en la cara de Rachel era evidente, mientras Julia intentaba ocultar su desagrado por la increíble desesperación de su hija, y Hunter se quedó sin palabras por un momento, pero entendió que bajo las circunstancias de la joven no podía darse el lujo de ser una persona superficial, no cuando ella misma era el reflejo absoluto de una mujer poco agraciada. - Grace, no creo que entiendas realmente lo que significa- insistió Hunter con un tono de voz aún más frío- esto no es solo una cuestión de "cosas con las que lidiar", hay días en los que no puedo moverme como quiero, en los que dependo completamente de otra persona...... además mi cuerpo no funciona igual que el de otros hombres, en realidad no funciona- remató con una risa seca, cargada de ironía, como si el hecho fuese un chiste en si. A Grace se le borró la sonrisa, si bien estaba un poco desesperada por atrapar a un hombre, la declaración de Hunter no resultaba muy alentadora para ese propósito, al contrario, no podría ni siquiera satisfacer esa parte de su vida con él, lo que era el único consuelo que tenía para aceptar esta relación. El silencio en el comedor era casi tangible, Hunter, sin embargo, parecía disfrutar de la incomodidad que había provocado, simplemente continuó con su desayuno con una calma exasperante y una sonrisa provocadora dirigida especialmente hacia su madre, quien solo pudo apretar los labios, claramente molesta, pero sabía que cualquier comentario que hiciera solo empeoraría las cosas. Y la incomodidad del resto era palpable, incluso George podía sentirse un tanto avergonzado por las palabras de su hijo pero no podía culparlo cuando Rachel no mostraba la mínima consideración y actuaba tan agresiva, al final, la única responsable de la situación en la que se encontraban, era su esposa. Grace volteó a ver a su madre con un obvio gesto de desilusión en su rostro, ella había aceptado el hecho de que Hunter no podía caminar, y para ser honesta no le molestaba, estaba muy consciente que era lo máximo a lo que podría aspirar, pero el saber que ni siquiera sería capaz de complacerla, era más de lo que podría manejar y algo con lo que difícilmente estaría dispuesta a vivir. Y a pesar de ello, después de unos segundos, recuperó algo de su compostura, dirigiendo de nuevo su mirada hacia Hunter. - Bueno....supongo que no todos somos perfectos, verdad?- dijo, esforzándose por sonar divertida, aunque su voz demostraba inseguridad. Hunter arqueó una ceja, sorprendido de que aún intentara mantener la conversación, a pesar de que su rostro era una prueba más que suficiente de su desilusión. - Grace, eso suena como lástima y no la necesito, no deberías esforzarte por fingir que entiendes mi situación y que no te molesta- exclamó Hunter con una sinceridad que casi rayaba en lo brutal- ambos sabemos que soy más de lo que tú o cualquier otra podría aceptar. La pobre chica tragó saliva, pero no estaba lista para rendirse del todo, porque quizás Hunter era su última y única posibilidad de no convertirse en la temida solterona. - Quizás tienes razón, pero tampoco voy a cerrar ninguna puerta......uno nunca sabe lo que puede pasar en el futuro. - Si, siempre puedo ponerme peor- sentenció antes de soltar una gran carcajada llena de ironía. El ambiente se torno aún mas tenso, y el único que parecía disfrutarlo era Hunter por lo que Rachel decidió intervenir para suavizar la situación. - Eso no lo sabemos y como no estamos seguros deberíamos dejar esto por ahora. - Tienes razón- habló Julia con un tono muy serio que demostraba que ella, al igual que los demás, no estaba disfrutando el que se suponía debía ser un agradable encuentro- Grace, linda, por qué no me acompañas un momento?, olvidamos avisarle a tu padre que llegamos a la casa de Rachel y ya debe estar muy preocupado. Grace asintió aliviada por la oportunidad de salir de la mesa, aunque ni siquiera en su huida evitó mirar a Hunter, como si se aferrara a la idea de que algo podría cambiar en el futuro. - Y así es como empieza un sábado perfecto- murmuró con sarcasmo volviendo su atención hacia su padre, antes de tomar otro sorbo de café. - Esto era realmente necesario, Hunter?- le recriminó Rachel furiosa pero intentando mantener la compostura para no agravar la situación frente a sus visitantes. - Solo fuí honesto- respondió encogiendose de hombros y con tal inocencia como si todo lo que acababa de provocar no fuera intencional- no es lo que siempre me pides? Rachel lo miró con frustración, consciente de que su plan había fracasado miserablemente, para cualquiera sabría que la huida de Julia y su hija había sido para buscar una alternativa de escape, y eso significaba que la chica dejaría de lado cualquier intento de relación, pero Hunter no sentía la más mínima culpa, él había sido claro, y lo más importante, había dejado en claro que no se dejaría manipular, lo que su madre ignoró conscientemente. - No puedes culparlo..... tú planeaste todo esto y debiste prever que podría suceder......conoces mejor que nadie a nuestro hijo- intervino George con calma aunque sabía que sus palabras le jugarían en contra más tarde. - Al menos creí que podría comportarse con algo de educación, qué van a pensar de nosotros?- pero Rachel aún seguía en su empeño de culpar a todos antes que asumir su responsabilidad. - Nada, ya la escuchaste..... no todos somos perfectos!!!- indicó Hunter con mucha diversión. Rachel estuvo a punto de responder, afortunadamente Julia y su hija regresaron solo para disculparse por su precipitado retiro. - Rachel, querida, acabo de hablar con mi esposo, mis hijas y mis yernos llegaron sorpresivamente de visita, Grace y yo vamos a tener que retirarnos.....lo lamento mucho, pero supongo podemos continuar con el desayuno en otro momento- indicó con esa melosa voz que suelen usar las mujeres de sociedad cuando debían excusarse sin sonar maleducadas. - Entiendo..... bueno, eso es una lástima pero por supuesto que estaremos más que felices de continuar el desayuno en otro momento, tú y Grace son bienvenidas cuando gusten- la madre de Hunter aceptó la excusa, sin embargo, ella misma había usado ese tono en varias ocasiones y de sobra sabía lo que implicaba. - Por supuesto, lo agendamos. Las despedidas comenzaron, a pesar de las advertencias de su madre, Grace no estaba dispuesta a abandonar esta batalla y buscó la manera de acercarse a Hunter, si eso era lo único que tenía para no ser la burla de la sociedad, lo iba a tomar. Así que aprovechó la oportunidad para acercarse a Hunter, ignorando abiertamente la evidente incomodidad en su mirada, y ofreciéndole una sonrisa casi tímida, que resultaba un nulo intento de coquetería. - Hunter......- comenzó con un tono suave, como si temiera hablarle tan cerca- fue un placer verte de nuevo y espero que podamos conversar más la próxima vez. El hombre, quien había permanecido en silencio durante la mayor parte de la despedida, la miró fijamente eligiendo con cuidado sus palabras, no quería darle falsas esperanzas y tampoco deseaba ser grosero, después de todo, ella al igual que él era una víctima de la desmedida intervención de su madre. - Por supuesto, Grace..... siempre podemos ser amigos y conversar- sin embargo, eso no evitó que dejara en claro la firmeza de su posición, la joven soltó una ligera risa, como si intentara romper la tensión pero ni siquiera eso le salía muy bien. - Espero que si, sé que tal vez fuí un poco... intensa antes.....pero no voy a forzarte a nada, solo quiero que sepas que si alguna vez cambias de opinión, estaré encantada de conocerte mejor- hizo una pausa, inclinándose levemente hacia él- no deberías negarte tan rápido. - Grace!!- su madre la llamó con una voz demasiado autoritaria y lo hizo justo antes de que Hunter pudiera responder a su insinuación. - Entoncessss......?!- cuestionó la joven por lo bajo para evitar ser reprendida por Julia, que evidentemente rechazaba toda esta ridícula intervención. - Lo tendré en cuenta- respondió con un tono neutral, aunque no tenía intención alguna de explorar esa posibilidad. Grace sonrió, aparentemente, satisfecha con esa respuesta y sin más le dió a Hunter un beso en la mejilla antes de girarse para unirse a su desesperada madre; y mientras ambas mujeres se marchaban, Julia reprendió a Grace por lo bajo, haciendo que la joven asintiera rápidamente con la cabeza con obvia desilusión. Hunter, entretanto, dejó escapar un suspiro, sin molestarse en disimular su alivio cuando la puerta finalmente se cerró tras ellas, pero el acto familiar apenas iniciaba y Rachel, no tardó en lanzarle una mirada de reproche. - No me mires así, mamá.....este plan fue todo tuyo y debiste considerar las consecuencias....y dejame decirte algo, eres una pésima estratega. Fue lo último que Hunter dijo antes de dirigirse a su habitación, aunque para su madre esta vergonzosa situación era aún peor, pues él la había puesto en predicamento con una de sus más viejas y queridas amigas, así que no iba a dejarlo pasar tan fácilmente como en otras ocasiones. - Pero no debiste ser tan vulgar!!- le reclamó muy molesta, yendo detrás de él. - Acaso dije una mala palabra o una obscenidad?!, no.....solo fuí honesto!!- exclamó Hunter girando su silla para ver directamente a Rachel pero de su semblante divertido e irónico no quedaba absolutamente nada. - Fuiste un majadero y desconsiderado!!!.... esa niña no merecía que la espantaras de ese modo! - Y esa fue tu culpa!!!.....si no querías indisponerlas debiste pensar mejor las cosas y no solo actuar por capricho, como siempre lo haces!!- reclamó Hunter demasiado molesto pero ya había tolerado mucho a su madre como para pretender ser más conciliador. - Pero esa pobre niña no merecía que la espantaras de ese modo!!!- Hunter soltó una risa seca, carente de humor pero ante la aseveración de Rachel parecía que fue prácticamente un degenerado que intentó abusar de Grace. - Esa pobre niña?!-repitió con incredulidad-mamá, fue TU culpa, si no querías que se sintieran incómodas, deberías haber pensado mejor las cosas antes de traerlas aquí..... no soy un perro al que puedas dar en adopción!- Rachel abrió la boca muy dispuesta a debatir a su hijo, pero Hunter no había terminado- no pretendias que le contara cuentos sobre una vida que no tengo o si?!, porque eso no solo sería engañoso sino desconsiderado!!, yo acepto mi realidad!!, deberías hacer lo mismo.....todos lo hacemos, mi papá, mis amigos..... hasta Sylvie lo hace, todos menos tú!!! Pero escuchar el nombre de Sylvie cayó como un peso en la habitación y sobre Rachel, quien ya no pudo disimular más su aversión y con semblante totalmente endurecido se aproximó un par de pasos hacia su hijo. - Ya solo acéptalo y déjame en paz!!- sin embargo, Hunter no le dió tiempo de decir nada más y de inmediato se enfiló hacía su recámara ya sin detenerse. Rachel se quedó de pie solo observando como su hijo se alejaba, sentía la frustración y el coraje recorrerle todo el cuerpo, ella misma era prueba fehaciente de su estado, gracias a lo mucho que apretaba los dientes y mantenia sus brazos rígidos con las manos en puños, casi blancos por la presión que estaba ejerciendo, sus ojos miraban por donde Hunter se fue con una rabia casi diabólica, en tanto su respiración estaba tan acelerada al punto de parecer un ataque de ansiedad. George la observó desde una prudente distancia pero al verla comprendió que no era un buen momento para hablar sobre lo ocurrido, y con absoluto sigilo se dirigió hasta su despacho donde aguardaria hasta que la rabia descendiera a niveles manejables, lo que por supuesto tomaría largas horas. Hunter llegó a su recámara azotando la puerta tras de si, molesto por la audacia de su madre al intentar emparejarlo tan descaradamente, no podía comprender cómo había llegado a tales extremos de prácticamente ofrecerlo a la primera mujer que se mostrará mínimamente interesada, aunque no sintiera ni el menor agrado por él y lo aceptara solo por desesperación. De algún modo quería creer que su madre había entendido después del fiasco en el campestre y en la fiesta de Dustin, pero al parecer seguía necia en sus intentos, Hunter se encontraba tan molesto por esa situación que necesitaba desahogarse de algún modo, tenía que sacar ese enojo que lo estaba consumiendo pues de lo contrario terminaría gritándole a la causante de todos sus problemas. Y no era lo más prudente, al menos no por el momento y no sin tener un plan de escape que le permitiera salir de esta casa y del yugo que, desde su accidente, había ejercido Rachael sobre él y sobre su vida, y justo en ese momento Sylvie le hizo falta como nunca. Ella era la única que podía brindarle algo de calma y serenidad, quizás a su lado podría encontrar una alternativa a una situación que para su desgracia no haría más que agravarse con el paso del tiempo. Así que de inmediato decidió llamarla, al menos escuchar su voz le brindaría ese momentáneo consuelo que tanto necesitaba, por lo que aguardó con ansias a que la llamada se conectara, lo que para su fortuna ocurrió prácticamente de inmediato. - Hunter!!- exclamó Sylvie con una singular alegría- ya me extrañas?! El hombre soltó un ligero suspiro de alivio, no quería agobiarla con sus problemas y que ella terminara huyendo de la complicada situación familiar que le tocaría enfrentar en su relación, por lo que sin más busco el modo de parecer calmo y sereno. - Te extraño desde el minuto uno..... y aunque sé que no puedes venir me conformaré con escuchar tu voz..... por el momento. La joven soltó una alegre risa, sin embargo el gesto resultó demasiado rápido para el gusto de Hunter, tenía que reconocer que ella se escuchaba muy animada, había algo en ese tono tan despreocupado que lo asustaba, como si ella estuviera mejor sin él, el temor lo asaltó de inmediato con muchas interrogantes: y si empezaba a disfrutar demasiado de la paz lejos del caos de la casa Rosenthal? y si descubría que podía ser más feliz sin él y todas las complicaciones que representaba? - Y qué haces?- preguntó intentando averiguar si sus sospechas tenían algún fundamento. - Salí a comprar algunas cosas!- y de pronto un par de carcajadas masculinas se dejaron escuchar al fondo de la conversación. La expresión de Hunter cambió al instante, apenas y se enderezó en su silla, sintiendo como una mezcla de celos y tristeza comenzaban a formarse en su pecho; estar con ella, compartir momentos simples como ese siempre sería limitado para él, y la realidad de su situación comenzó a pesarle como nunca en ese instante, pero no pudo evitar sentirse desplazado de la vida de Sylvie. - Con.....con....con quién estás?- preguntó intentando sonar casual pero la tristeza se colo en su pregunta al pensar que para él estar a su lado siempre tendría una limitacion. - Con mi hermano y un amigo de él. - Un amigo?!- y aunque no deseaba sonar celoso simplemente le fue imposible. Sylvie sonrió por el cambio en el tono de voz de Hunter y cómo su interés había cambiado pero lo quería demasiado y no iba a permitir una inseguridad como esa en su relación. - Si, es su amigo.... - Y también tuyo?!- insistió Hunter, tratando de sonar despreocupado. - Lo conozco desde hace 5 años, si.... podría decirse que también es mi amigo- respondió Sylvie con suavidad, queriendo tranquilizarlo. El silencio de Hunter le dijo más de lo que él hubiera querido expresar, Sylvie suspiró, sabiendo lo que estaba pasando por la mente de su novio y necesitaba brindarle algo de calma. - Sabes.....te extraño demasiado, tal vez decida regresar esta noche!!! Pero no obtuvo una respuesta, Hunter tenía su vista clavada en sus piernas, pensando en cómo le habian arrebatado toda su seguridad y confianza, pues en otro momento jamás le habría importado si su novia estaba con un amigo. - Hunter.....sigues ahí?!- indagó Sylvie revisando la pantalla solo para comprobar que la llamada seguía conectada- Hunter.... Hunter.....oso..... sigues ahí?- sin embargo, y a pesar del apodo, él no respondió y lo único que le confirmaba que seguía con ella era su pesada respiración- uhum..... estas enojado?!- y la respuesta fue el silencio- si estás enojado tal vez deba comprarte algo....te gustaría? - Estoy bien- fue la corta respuesta que le dió. - No lo creo, entonces tal vez deba comprarme algo que tú disfrutes- sentenció suavizado su voz y soltando un pequeño ronroneo. - No....estoy bien, disfruta tu dia. - No te gustaría que me comprara algo lindo para ti?! - Otro hombre te va a acompañar y no quiero ni pensar siquiera que te imaginé usando algo que debería ser solo mío. - Me encantas!!!..... aún cuando tratas de parecer casual y desinteresado.....te llevare algo muy especial que solo tu vas a disfrutar!! El mal humor de Hunter descendió un poco pero aún así no estaba dispuesto a admitirlo. - Como quieras.....te dejo para que disfrutes tu día- y sin aguardar, colgó. No era su intención terminar así la llamada pero los acontecimientos del día lo habían sobrepasado, de alguna manera finalmente fue consciente de que todo a su alrededor estaría siempre limitado por su condición, no importaba cómo quisiera verlo o lo mucho que Sylvie lo tratara con normalidad, al final, su vida estaba condicionado por su situación, cada pequeño aspecto de su existencia requería planificación, esfuerzo, y hasta la ayuda de alguien más; y por más que se esforzara en negarlo o aparentar lo contrario, su mundo siempre estaría limitado por las ruedas que lo sostenían.
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