34

1092 Palabras

Anastasia salió de la habitación y enfrentó nuevamente a Vladimir. Ella no quería mirarlo a los ojos, pues de solo verlo, el estómago se le revolvía del asco. Sin embargo, y pese a la locura de su hermana, decidió mantener la paz. Después de todo, lo único que le interesaba era que su hermana viviera. Se sentía enojada e impotente. Algo le decía que Vladimir no podía ser tan considerado. Ella estaba en lo correcto, siempre sus suposiciones acerca de Vladimir fueron acertadas. —¿Por qué de repente vienes aquí? —interrogó. —Me enteré hace poco de que sus padres murieron. —¿Te condoliste de nosotras? —preguntó burlona—. No necesitamos tu lastima. Tatiana carraspeó, dando por terminado el rife rafe entre Vladimir y Anastasia. —Me imagino que pones condiciones, ¿verdad? —preguntó Tatiana

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR