Mientras conducía el carro por la capital

1238 Palabras
Mientras conducía el carro por la capital, pienso en mi exnovio, - lo había amado con todo mi corazón y el en cambio me había engañado como a una compañera de trabajo, con dos años de relación como no me di cuenta antes del tipo de persona que era, los recuerdos vienen a mi mente. En un día de esos que no quieres pisar la oficina, estoy sumergida en un caso full complicado con un cliente exigente, de repente suena mi teléfono es mi querido novio, en un segundo repique contesto la llamada. Mariana: sonrió al pensar en él, - "hola mi amor". Kevin: con voz varonil, - "hola mi amor te extraño". Mariana: con voz mimosa, - "mi vida ¿cómo estas? yo también te extraño". Kevin: "estoy en el gimnasio, nos podemos ver en mi apartamento, quiero tenerte toda para mi solito toda la noche, sabes me éxito cuando repites mi nombre en la cama". Pienso en lo bien que es este hombre en la cama, a sus 35 años es un Adonis, con 1,79 de estatura, moreno, con ojos marrones oscuros agudo, un cuerpo de infierno y una mirada que me derrite cada día más, - !será que voy!, - la imagen del cliente viene a mi mente y el compromiso de entrada del informe. Mariana: temblorosa al pensar que no lo va tomar bien, - susurro, - "estoy con un caso complicado, y mañana me toca entregar el informe". Kevin: con tomo molesta, - "siempre el trabajo primero que yo, entiendo que es tu trabajo y pasión, pero me tienes descuidado, sabes, quiero pasar más tiempo con mi novia". Mariana: con voz melancólica, - "no quiero discutir, nos vemos mañana en la noche, ¿salimos a cenar te parece?". Kevin: "¡te aviso!, mañana tengo una reunión entre amigos, no te comente, porque siempre estás ocupada y tengo que asistir a mis reuniones solo, teniendo novia y como si no tuviera, siempre tengo que andar excusándote y decir cualquier tontería para que ellos no piensen mal de ti" Mariana: ojala que entienda mi justificación, - "sabes mi posición en la empresa y no me gusta dejar el trabajo a medias, pero te prometo verte mañana y compartir con los chicos, vamos a pasar el fin de semana juntos, te doy mi palabra ser complaciente contigo, recuerda siempre que te amo”. Kevin: "bueno está bien, nos vemos mañana, chao", me corta la llamada. Tenemos una relación de dos 2 años, recuerdo cómo lo conocí, era sábado decidí empezar hacer ejercicio, para drenar un poco el estrés de trabajo, cerca del supermercado había visualizado un gimnasio, decido pagar una membresía, primera vez que asistía a uno, camine 30 minutos, la chica de la recepción me indica que si necesita un entrenador; mi mirada se posa hacia la entrada y viene hacia nosotras un hombre con una mirada calidad y sonriente que derrite a cualquiera, saluda a la recepcionista, él escucho lo que ella me informaba y comenta. desconocido: "Carolina no te preocupes yo la oriento", - voltea a mirarme - "mucho gusto soy Kevin y entreno aquí, ¿eres nueva? no te he visto ante aquí". Mariana: que hombre tan guapo, que no se me note los nervios, - "¡si! primera vez que asisto a un lugar como este". Kevin: sonriendo, con voz profunda, - " ven te ayudo que has hecho". Mariana: siento que me come con la vista, - "solo caminadora, no quiero ocupar tu tiempo, no te preocupes, yo espero un entrenador". Kevin: sin apartar la vista de ella, - "no es molestia ayudar a una bella dama". Después de ese día salimos y terminamos en su departamento, con el expediente cosas nuevas, tenemos diferencias y hemos tenidos problemas en nuestra relación como toda pareja, de una y otra forma lo quiero y cuando estamos juntos me olvidó del mundo. Vuelvo a la realidad me dispongo a trabajar, después de un tiempo ya organizado y terminado el informe, para la presentación de mañana al cliente, miro la hora y son las 10.00PM, recojo mis cosas, cierro mi oficina y me dispongo a irme, camino hacia el ascensor, llegó al estacionamiento, me dirijo a mi vehículo, abro la puerta, lanzo la cartera y me dispongo a ir a mi casa pensando en lo que me dijo Kevin en el camino me desvío hacia su departamento, estando en el semáforo saco el teléfono para avisarle que voy para allá, cambia la luz y no da chance de llamarlo, arranco, estoy cerca no creo que allá problema que llegue de sorpresa, yo tiene la llave de su departamento, no porque me la allá entregado así de fácil, fue de tanto insistir, a veces me dejaba hasta hora esperando que llegara del trabajo, del supermercado o del gimnasio. Llego me estaciono, noto que también está el carro de Gloria, una compañera de trabajo y amiga en común, no le doy importancia, me bajo, marco el piso 18, me paro frente la puerta saco la llave de mi bolso, abro la puerta y oigo que esta la música prendida, en el sofá esta una cartera de mujer, -"que hace esta cartera aquí, ¿de quién será?", - voy directo a su cuarto esta la puerta abierta, mis ojos brotan algunas lágrimas, todo mi mundo se paraliza, con el sonido de la música no se fijan que estoy allí, saco mi teléfono y les tomo fotos, para que diga después que es mentira y que soy una loca, por ver cosas dónde no las hay. Él estaba de espalda y ella no me ve porque tiene los ojos cerrados gimiendo, que asco, cuando abre los ojos, le tomo la última foto, se dan cuenta de mi presencia, ella se tapa, él se baja rápido, agarra el pantalón y la camisa, empieza a vestirse, aprovecho y salgo corriendo, muchas preguntas vienen a mi mente y todas con un porque?, el viene detrás de mí, - "detente por favor hablemos mi amor" - dice cosas que no proceso estoy perdida en mi pensamientos, el ascensor se habré me meto, cierro rápido, salgo corriendo hacia el estacionamiento, me meto corriendo al carro, el me llama y yo arranco rápido directo a mi casa. Llegue a mi casa, me baje corriendo del carro, no quiero que nadie me vea llorando, llore mucho, me vienen los recuerdos de los dos, se siente horrible, dormir poco, el teléfono no dejaba de sonar, suena la alarma del despertador, me levanté como de costumbre a trabajar, preparo el desayuno sin ánimos, debo ir a trabajar tengo que presentar el informe al cliente. El día transcurrió normal, no me cruce con Gloria está en otro departamento, tengo que pesar que voy hacer con ella, por muy perro que sea el hombre ella tenía que pensar en mi antes de meterse con él, se conocían a través del gimnasio, eso es lo que yo creía. Kevin me llamaba y yo no le contesto, no me siento preparada para escucharlo, no se presentara en mi trabajo, porque sabe que no le voy a permitir subir a mi piso, tiene prohibido la entrada a mi oficina. Es viernes decido pasar por el supermercado, compro chocolates, un paquete de cervezas, paso por el refrigerador y veo helados me decido por el de chocolate otra vez, dicen que es bueno para el corazón, pago y sigo mi camino.
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