Llegaron a casa noto que Kevin está estacionado su carro frente a mi casa, seré cobarde pero no estoy preparada para verlo, me siento mal y empiezo a llorar que hago, agarro y conduzco sin rumbo, llego a una playa con mirador, estaciono me quedo dentro de carro y empiezo a llorar, después de un rato reacciono, destapo el helados y empiezo a devorarlo, luego proceso con los chocolates, mientras lo hago miro a mi alrededor, visualizo que cada carros tiene su propio música y grupo de personas, unos hablan, otros cantan, otros ingieren alcohol, es un ambiente alegre y tranquilo, me quito el poco maquillaje que se corrió por tanto llorar, me miro en el espejo, estoy fatal, reviso la guantera y encuentro unos lentes, me los coloco y salgo a caminar por la orilla de la playa, me siento en la arena, trato de no pensar, la noche está iluminada, hay aire fresco, el sonido de la olas es maravilloso, te relajas, miro al cielo las estrellas están brillando, pienso - "porque me pasa esto a mi, primero estudiando en la universidad un estúpido me ilusiona y luego me deja por una fea y loca; ahora Kevin el amor de mi vida me engaña con una compañera de trabajo, según amigos".
Después de un rato me levanto de la arena, camino hacia el carro, miro a mi alrededor, la gente está alegre en su mundo, estoy cansada, se me cierran los ojos, abro el carro me meto y me pago al lado del copiloto, coloco el asiento hacia atrás, activo el seguro del carro, mis vidrios son polarizados creo no que me pase nada si me quedo aquí, cierro los ojos y estoy profundamente dormida, el cansancio me venció.
Me levanto con los rayos de sol, quedan pocos carros estacionados, tengo mucha hambre, miro la hora y son las 8;00AM, - dios me quedé dormida, - acomodo el asiento y me cambio para el otro, conduzco hacia la casa, gracias a dios Kevin no se está.
Me estaciono, me bajo del carro y Elba me aborda y me dice.
Elba: “mi niña y esa cara que paso” - la miro, unas lágrimas empiezan asomarse en su cara, me acerco y la abrazo, - “ven acá mi niña vamos a la casa” le quito la cartera, saco la llave, abro la puerta y entramos.
Elba: “vamos mi niña a tu cuarto, llora todo lo que tengas que llorar, y luego me cuentas que te paso cuando te sientas mejor, vi anoche el automóvil de tu novio estacionado frente a tu casa y verte aquí así ya me imagino lo que te pago”, voy a prepararte desayuno descansa”.
Me recuesto en la cama y empiezo a llorar, luego me calmo cuando llega Elba con una bandeja de desayuno, unas arepitas de jamón y queso con mi taza de café con leche, me siento a comer, no probaba comida desde el día anterior y el almuerzo solo lo pellisque, no me provocó la comida en ese momento.
Mariana: “gracias se ve bueno tengo mucha hambre“.
Elba: ver a mi niña así me arruga el corazón, - “come mi niña”.
Luego de comerme todo, le digo que se siente y le relato desde el principio, ella solo escucha, luego me dice.
Elba: solo conocí a Kevin esporadicamente, me pareció una persona superficial que vive de las apariencias, - “tú eres de buen corazón y sabia, sabes lo que tienes que hacer, te mereces alguien te amé de la misma forma que tú a él”.
Mariana: “ya no creo en el amor, me rompió el corazón, no nací para ser amada por un hombre a no ser mi padre”.
Elba: “no digas eso mi niña estas dolida pero ya se te pasara, sabes que tienes que hablar con él y darte un nuevo comienzo, no será fácil, tu puedes, mira lo que has logrado”.
Mariana: “voy a recuperar fuerzas hoy, no quiero que me vea llorando, mañana lo confronto, para que esperar más tiempo”.
Elba: “esa es mi niña, descansa voy a la cocina a prepararte una sopita, luego me retiro, estoy en la casa, cualquier cosa me llamas, recuerda que te quiero”.
Me acuesto y llamo a mi mamá, - “Bendición ¿cómo estas? y mi papá”.
Maria: “dios te bendiga y la virgen me la proteja, tu papa en la playa, ¿tu como estas?.
Mariana: “bien gracias a dios full trabajo, ahorita descansando, cuéntame cómo se portan tus nietos”, - omito contarle lo que paso con Kevin, para no preocuparla, cuando esto pase le contare como una anécdota.
Mi Mamá empieza a relatarme las travesuras de mis 2 sobrinos, hijos de mi primer hermano, el si se quedó en el pueblo y formo su familia, me rio de las travesuras de esos niños, me despido de mi mamá
Me acuesto en la casa, me duermo, al rato me despierto, voy a la cocina almuerzo una sopita muy rica.
Hablo conmigo misma - “vamos Mariana, animo no puedes pasar la vida llorando, esto se supera, no eres ni la primera ni la última mujer que se consiguen un cretino de pareja, vamos a centrarnos en el trabajo”.
Me acorde de la cervezas que estaban el carro, proceso a buscarla, las meto en el refrigerador y luego pongo música, canto para olvidar y mientras me voy tomando mi cervezas unas vez que se terminan, marco a Elba que debe de estar preocupa, le informo que estoy bien cuelgo, realizo otra llamada para pedir pizza para la cena y luego a dormir.
Me levanto es domingo, voy a la cocina por un vaso de leche, son las 9 la mañana respiro, “tengo que hacerlo”, agarro el teléfono marco el número de Kevin repica, repica, repica.
Kevin: “mi amor me tenías preocupado no he dormido pensado en ti, sé que no hay justificación para lo viste pero recuerda que te amo.
Mariana: quería hablar contigo personalmente pero ya no, eres un sínico, yo nunca fui tu amor, desde cuando me ven la cara de idiota, por los dos años de relación dime porque con ella?, compartíamos momentos juntos los tres”.
Kevin: “voy a tu casa y hablamos”.
Mariana: “no quiero verte la cara me das asco”.
Kevin: “sabes que te amo, no te voy a negar que me acueste con ella, por qué solo se dio el momento y soy hombre, pero tu eres la mujer que quiero para formar una familia”.
Mariana: “eres un idiota que no me merece, no me busques”.
Kevin: “me duele dejarte ir, pero es tu decisión, eres una mujer maravillosa, me gusta todo contigo, no dudes de ti, soy un idiota por dejarte ir y no quiero pero sé que no vas a volver a mí, si piensas que no duele, pues si fueron dos años juntos, sé que he cometidos errores y este fue el peor y me duele que nos ellas visto, aquí tienes unas cosas puedes venir a buscarlas.
Mariana: “a mí también me duele me jadiaste el corazón pero nadie muere de amor, estás loco si piensas que voy a buscar esas cosas, regálalas, bótalas, has lo que quieras con ellas, por el poco amo que me tenías por favor no me busques no quiero saber de ti, estas muerto para mí”, cuelgo la llamada.