P.O.V Drake Wells. Esperé en el pavimento de la pista de aterrizaje hasta que su avión desapareció entre las nubes grises del cielo italiano. El vuelo en el que viajaba Allyson despegó rumbo a Nueva York y, por primera vez en mi vida, me sentí desolado. Aquello había marcado un punto de inflexión. Sabía que volvería a verla cuando pisáramos Estados Unidos, pero ya nada volvería a ser como antes. Ya no me miraría con los mismos ojos, no me trataría de la misma forma. Por mucho que yo siguiera siendo su jefe y ella fuera la encargada de recursos humanos en la empresa de mi familia, nuestra relación cobraría un giro drástico. En todos los ámbitos. La había arrastrado al pozo sin fondo en el que estaba metido desde el momento en el que nací. Ese pozo oscuro y frío que rompía la inocencia

