Después de que la pieza terminar sin decir nada ella se sentó nuevamente ordenaron la cena. Fue un momento largo de silencio comía de a poco la ensalada y bebía de un limonada sin alcohol claro estaba, la dudas la atormentaban el pánico de un sucio juego no la dejaba tranquila. --Acabemos con esta mentira señor D’angelo.,--Dijo en tono bajo doliéndole tener que lanzar acusaciones. Pero quería hacerlo hablar necesitaba que el al fin le dijera las cosas como serían -- Me ha pedido matrimonio seré una esposa enclaustrada o simplemente está tratando de ganar tiempo conmigo --¿Ganar tiempo? ¡no he Sido claro! – y aún cuando el le estaba diciendo la verdad ella no quería creer. Prefería seguir en la duda. --No, no lo a sido a tenido muchas omisiones en su fantástica historia, pero poco

