Al observar bien a quien conducía el auto, reconoció que fue el mismo que la había llevado a la mansión de Êthän. --¿A dónde me lleva? Confiaba poco en ese hombre. Tenía mal cara --Debe estar tranquila, la llevo a la central de autobuses, usted ya tiene sus indicaciones. Intento abrir la puerta pero estaba con el seguro puesto. No era tan estúpida habia logrado escapara de un custodio no tenía la menor intención de ir a parar con otro. Ahora que ya estaba fuera de las manos de D’angelo, no sabía que iba ser de su vida ni que tan lejos podría llegar. Estaba sola contra el mundo. El auto se detuvo frente a la central de autobuses como había dicho de inmediato el seguro se abrió. Y de nueva cuenta la hizo dar un sobre salto. El corazón le palpitaba y la piernas le temblaban los n

