Alessia estaba detrás de una silla, con una arma repeliendo la agresión, cuando observo como en un acto de estupidez el hombre que le había pedido apoyo corría detrás de un hombre ya anciano que era cuidado por dos hombres. Y aún a pesar de eso corría con mucha agilidad, no quería pecar de desconfiada pero no parecía representar su edad física. El inspector de Florencia no podía permitir quedar como un idiota, corrió entre las balas para alcanzarlo y detenerlo. Pero el al salir hacia la parte de atrás subió a un auto grande con los vidrios polarizados, antes de subir el segundo pie, Rossini le dio un tiro, pensó que no había dado en el --¡Ah!, Conduce ya – la bala había dado por un costado en la pantorrilla antes de que entrara en el resguardo del auto. Rossini volvió al frente del

