*** Había sangre por todos lados, incluso al mirarse las manos estás tenía las sustancia roja en su palmas, a unos metros estaba un cuerpo inerte. Sus pies se movieron de poco aumentando el ritmo y las zancadas lo llevaron más rápido a su destino, lo que más había temido hasta ahora se está cumpliendo. La sangre era de Ámbar y ella estaba en el piso de su vientre estaba brotando como ríos de agua rojiza el líquido vital. Su hijo estaba muerto y ella también. Se tiró sobre ella y tocó su cuerpo sintiéndolo rígido, frío, la tomo entre sus brazos y su cabeza se fue atrás como una muñequita de trapo sin vida --¡No!, ¡no!, ¡no!, ¡Ámbar despierta! por favor Ámbar despierta … --¡¡¡Ámbar!!!—abrió los ojos, la habitación estaba oscura, había sido una horrenda pesadilla. Hubiera podido ser es

