Por la tarde, se encontró con su exesposa en un restaurante. Aun no lo hacía oficial. Ella ya estaba ahí, se había cambiado de ropa por un vestido más coqueto. Con un escote pronunciado. Se maquillo el rostro haciendo resaltar sus ojos y sus labios. Imaginaba que había pensado bien las cosas y que quizá quería darle la oportunidad que tanto le pedía. Se cuidaba de que el maquillaje no se le corriera cada dos minutos. Mientras bebía un copa de vino que le sirvieron. El restaurante no era el mas lujoso pero tenía un buen ambiente para iniciar una relación. Claro debía poner las cosas en orden. Y no quería a Ámbar cerca de ellos. ---Gianna, perdón la tardanza.—lo observo, venía descuidado con unos papeles en un folder -- Estaba ocupado con unos asuntos. Eso era algo que debía cambia

