Capítulo 31-1

1002 Palabras

Cuando desperté esa mañana, sentí el estómago lleno de mariposas… y de nervios. Había dormido poco, demasiado consciente de que tarde o temprano tendría que ver a Samuel después de… bueno, después del beso. Un beso que no había sido accidental y que todavía me quemaba los labios cada vez que lo recordaba. Respiré hondo, tratando de convencerme de que podría mantener la compostura. Me arreglé para ir al trabajo y salí del dormitorio imaginando que él no estaría en la cocina, que quizá dormía más tarde o que le tomaría de nuevo ignorarme y quedarse en su dormitorio, es me pondría peor porque tal vez él no quería nada y yo solo me lo imaginaba. No me dio tiempo de imaginar más porque cuando puse un pie en el comedor, lo vi sentado a la mesa, tranquilo, como si no tuviéramos un huracán sin

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR