Mientras tanto... El lobby es elegante, minimalista y frío. El logo de ROSSI INTERNACIONAL cuelga en alto, dorado sobre mármol n***o. Un par de recepcionistas responden llamadas tras escritorios perfectamente ordenados. Las puertas automáticas se abren y entra Sara Fontana. Va vestida como una ejecutiva moderna: vestido ajustado hasta media pierna, entallado, color marfil, un pequeño cinturón que acentúa su figura, tacones bajos, el cabello liso y suelto con una pinza dorada. Lleva una cartera pequeña en una mano y el móvil en la otra. Su maquillaje es pulcro pero coqueto, resaltando sus labios con un rosa suave. Se acerca al mostrador. Su sonrisa es amable, encantadora, pero tiene ese brillo arrogante de quien está acostumbrada a que le digan que sí. — Buenos días. — Dice con voz dul

