Bikini chiquito.

1297 Palabras
Anahi Una relación con este hombre prometía ser una montaña rusa, seguro no me aburriría. Me daba miedo y a la vez me encantaba, Alejandro es temperamental, celoso, dominante, serio, a veces frío y hasta controlador, pero también era tierno, chistoso, amoroso, consentido y consentidor. Todo esto dependiendo de la situación y del lugar. O sea si estábamos solos todo era paz y amor, pero si había personas alrededor se ponía sobre protector y mandón. Era toda una locura y hay estaba yo queriendo más de eso. Llegamos a su casa... — Amor ve a bañarte mientras preparo unos bocadillos quiero ver una película. – Le sugerí. — ¿Y si nos bañamos juntos? — Abrazándome por detrás mientas revisaba la alacena. — Está bien, pero sé buen chico y prepara la tina para los dos. — Le digo entre risas al ver que le encantó que no me resistiera. — Esa idea está mejor... y no te molestes en cocinar prometo que surtiré la despensa después, ya sabes un hombre soltero, siempre como afuera, sin mencionar que salgo desde la mañana y paso todo el día en la oficina. — Era cierto, la cocina estaba como nueva. — Está bien. Pero eso tiene que cambiar. Ahora tienes a tu chica — Lo miro coqueta. — Así es. Vamos... — Preparo la tina mientras yo me quedé afuera a organizar la ropa que traje, luego me llamó. — Nena ya el agua esta lista ven. — Entré a la ducha con un Bikini chiquito y reí al ver su cara, luego el también lo hizo. — ¿De que te ríes?, no vas a entrar el agua esta perfecta... — Le insisto al ver que no se mueve de su lugar y su rostro tiene una sonrisa mañosa. — Claro. Es solo que pienso en que perdiste el tiempo cambiándote. — Se quitó toda la ropa de espaldas a mi y cuando quedo en ropa interior se voltea y lo baja quedando desnudo. No pude evitar tragar grueso sin quitar la mirada de su virilidad apuntando hacia mi. — Por dios!! este hombre va a matarme lo vi desnudarse hasta quedar completamente desnudo ¿Es que no le da pena? Me puse roja, ni porque estaba sumergida pude aplacar las sensación de mi cuerpo, queria que me hiciera suya, ya. — ¡Eres un pervertido! — Le grité y le salpique agua.— Soltó una carcajada el tonto. — Eres la única mujer que puede verme así, si no te gusta lo que vez prometo no volver a mostrarte. — Salí del agua y me acerque a él, si el era coqueto y suelto, yo intentaría serlo también. — Me encanta estás más bueno que el pan bombón.— Le digo con una sonrisa coqueta y besandolo. ************** Alejandro Cuando pedí una pareja no lo hice tan especifico, esto era simplemente maravilloso, no creí tener tanta suerte. Le propuse bañarnos juntos y aceptó, a ella le gustaba estar conmigo en el plano s****l y dejaba que poseyera su cuerpo como quisiera. Era abierta y ese toque de inocencia en sus mejillas la hacía ver aún más odorable e inocente. No me importaba si había estado con otros hombres antes, me encargaría de borrar esos recuerdos y de plasmar en su mente, cuerpo y alma unos nuevos donde yo sea el todo. Entramos a la tina, la senté entre mis piernas y empecé a lavarla, acariciarla dándole besos en los hombros, la nuca, su cuello, me puse duro rápidamente, ella lo notó y comenzó acariciarme las piernas a darme más acceso a su cuello. Yo le soltaba los nudos de su bikini para dejarla totalmente expuesta para mí. La ayudé a levantarse un poco y en esa posición se sentó sobre mi m*****o ya erecto. Lo siguiente fueron sus gemidos y su vaivén de movimientos mientras yo me aferraba fuerte a sus pechos... Había esperado tanto por esto y ahora que lo tenía no iba a dejarlo ir por nada en el mundo, era ella no tenía la menor duda. Me sentía tan relajado tan feliz tan en paz. Ahora podía tomarme la libertad de ir con calma, de descansar, de respirar profundo y entregarme a eso que me hacía tan feliz... **************** Anahí Pase un fin de semana increíble al lado de Alex, disfrute cada momento, me reí como una niña, el domingo salimos a correr en la mañana juntos y luego fuimos por unos batidos de proteína. Con él hablamos de todo mientras caminamos a casa, hasta me propuso vivir juntos ¿Se imaginan? Le dije que era muy pronto, yo quería seguir conociéndolo, vivir una relación de novios con citas, comidas juntos, salidas con amigos. Sin mencionar que había muchos temas por tratar... — Está bien, no voy a presionar con eso. ¿Vivamos el día a día, eso es lo que quieres cierto? — Me dice y me enamora más, amo que sea comprensivo. — Sí, gracias por entenderlo mi amor. — Me acerqué a él y besé su mejilla. Luego seguimos caminando tranquilos. — Esta bien, igual quiero que sepas que no me da miedo dar ese paso ni ningún otro si es contigo. — Beso— Vamos a casa. — Con esa conversación volvimos a casa y después de una ducha yo me quedé dormida y él fue a su oficina a trabajar en algunas cosas. Desperté pasadas las 6pm wooou nunca había dormido tanto y es que tampoco nunca había tenido tanta actividad s****l. Me encanta que Alex sea tan vivo, tan ardiente, tan viril, uff. En fin, vamos a buscarlo pobrecito lo deje toda la tarde solo y sin comer. — Bombón, ¿donde estás? — Camine hasta su oficina y hay estaba atendiendo una llamada. Camine hacia él y me senté en sus piernas, él me abrazo por la cintura y me dio un beso en el cuello, se apresuró a concluir la llamada para hablarme. — Hola mi morenita, ¿como dormiste? — Me removi en sus piernas y ronronee como un gatito. — Increíble, creo que voy a extrañar tu cama cuando me vaya. — Sonrió y acarició mi mejilla. — ¿Solo la cama? ¿Al dueño no? — Reí fuerte y rodee su cuello con mis manos. — Claro que a ti también, supongo que más. Me has mimado y dado tanto placer estos días. — No mentía, excelente servicio. — Puedes venir cuando quieras o mando por ti. Sabes que si fuera por mí no irías ni a trabajar. —Dándome besos por detrás y metiendo mano en mis senos. — Gemi y supliqué que parara, estaba muy, muy sensible. — Amor para, pidamos la cena muero de hambre. — Me salí por la tangente y agradezco que no haya insistido. — Bien. ¿Que tipo de comida quieres? — Sacó las manos de mí ropa y busco una libreta de teléfonos en su escritorio. — ¿Te parece china? — Asintió y busco un número. — Perfecto. — Ordenó la comida, me baje de él y fui a sentarme en un sillón, saque el teléfono y me puse a mensajer mientras él seguía trabajando... El lunes me dejó en trabajo temprano no quería despegarse de mí, pero el trabajo esperaba por él. — Nena hoy no podre almorzar contigo tengo reunión con unos inversores a esa misma hora, prometo compensarlo con una cena ¿está bien? — Tan hermoso, había prometido que sacaría tiempo para que almorzaramos todos los días. — Está bien mi amor. Igual y almuerzo con las chicas y nos ponemos al día. Te veo en la noche. — Beso, beso y beso. — Lindo día nena. — Nos despedimos y me sentí vacia, mi corazon se fue con él.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR