Morral lleno de dolor y verdades

2703 Palabras
Levanto la mirada y veo como se aleja ese hombre que me quito y me dio. El hueco que siento en el pecho me desgarra el alma se hace aún más profundo y si no fuera por qué sé que el karma llegara a los culpables... Creo no poder sobrevivir a este dolor, mi alma se retuerce y libra una gran lucha para no tomar venganza con propia mano — Que reciban lo que merecen ni más ni menos y que en sus últimos alientos sea la cara de mi hija que vean al morir y clamen perdón y así descenderán a la quinta Paila del infierno — proclamó y afirmó sellando el destino del títere que acaba de salir y de sus controladores sean quienes sean... suelto esas palabras con toda potestad y no hago más porque por encima de todo está el pacto que hizo mi niña y eso para mí es ley Doy la vuelta con la pequeña gitana en mis brazos la cual desprende un aura de grandeza desde que la tomé y no puede ser menos siendo hija de quien es... Y con un legado como el que la apadrina, camino hacia la mecedora esa que es testigo de cómo mecí a su madre muchas veces y de muchas historias que le conté, esa mecedora donde la acurruque, donde la peine, le cante, la cure muchos raspones y limpie sus lágrimas para después reír con ella y dónde la recibí, así como te estoy recibiendo a ti... Me siento colocando el bolso a un lado y nada me preparo para lo que me iba a encontrar al abrir la frazada que la envuelve sobre su piel nívea está llena de sangre y eso me parte el corazón cuando puedo deducir que esa sangre es de mi niña de mi luz de la alegría y dulzura de esta casa y me permito tener un momento de debilidad el cual nunca muestro y lloro por mi pequeña y por esta bebé, así pasan los minutos, horas perdí toda perspectiva del momento necesito sacar esto que me está aplastando si no lo hago voy a explotar y no puedo caer y la razón la tengo en mis brazos — ¿Fifi que sucede y esa niña? — se acerca casta mi más fiel y antigua ayudante en la casa la cual mandé desde temprano hacer mil cosas pues sabía que el viento traía algo doloroso y a la vez una gran bendición, lo soñé lo vi y lo viví y desde temprano me preparé para el momento de su llegada esa que estaba ya predestinada y marcada en llegar a estas tierras su tierra — Mi alma no me asustes llamo a Ramsay... — expresa con preocupación y eso me hace reaccionar y ya sé que paso mis minutos de debilidad, me limpio y tapo a la pequeña de nuevo me levanto agarro el morral y le digo en tono duro y con autoridad — ¿He pedido tu ayuda? — pregunto impasible mirándola fijamente, ella pestañear y se encorva — Lo siento... Me preocupé — responde con desconcierto y con la clara evidencia de curiosidad en su rostro — Prepara la bañera con agua tibia y colócale esencia de Jazmín, lavanda y mandarina y saca toda la ropa de Jayah cuando era bebe dile a clara que te ayude a lavarla, anda y compra el jabón suave para eso y compra también el jabón de almendra, compra pañales, después más tarde te hago una lista con lo que voy a necesitar, pero por ahora esto es lo primordial y es lo más pronto posible— el desconcierto y la curiosidad brillan en sus ojos en partes iguales y más al saber que lo que le pido es con lo que se consintió a la princesa de esta casa a mi Jayah — Envía a Pepo a comprar leche de fórmula ¡Ya! Eso es lo primero con los pañales y un biberón el mejor sabes cómo es todo lo mejor que puedas encontrar preparas unas tres onzas y la subes a mi cuarto — veo que no se mueve y me ve como si me salieron tres cabezas... — Por favor eso es para ahorita primero manda por la leche y después prepara el baño y trata de hacer todo lo más pronto posible... Veo que da la vuelta rumbo hacia la cocina y la llamo — Y... Casta -voltea pestañeando- Hoy no voy a recibir visita de nadie y ni una palabra a Ramsey — le digo con clara advertencia ella solo asiente y sale de mi vista suelto el aire contenido y bajo la vista a la niña que tengo en mis brazos y subo a mi cuarto necesito sentir privacidad La coloco en mi cama y la observó con orgullo no hay otra manera de hacerlo, busco unas mantas blancas y la coloco a un lado en eso la bebé se mueve y abre sus ojos y conecta con los míos y la fuerza que transmiten es inigualable hasta mucho más que los de su madre y como no si seguro a presenciado más cosas que cualquiera en su corta vida, ese color de ojos es una marca que presagia encuentros y revelaciones es una clara evidencia de su descendencia innegable, irrefutable. Aunque también estén presente los rasgos de su linaje gitano... Entra casta con otra chica al cuarto de baño y en solo minutos todo está listo... — Por favor salgan, ¿La leche y los pañales? Ya sacaste la ropa que te dije necesito que esté listo al terminar el día... — Si Fifika, ya unas muchachas están en eso, ya Pepo salió al mandado en cuanto llegue subo con el biberón, ¿Seguro no quieres ayuda? — me dice con preocupación — No Casta quiero hacerlo sola... Se retira con la vista puesta en la bebé que está en el medio de mi cama hasta que cierra la puerta y desaparece, tomo la pequeña y saco de una vez esa frazada mal oliente la cual es una indudable evidencia del asesinato de mi niña, tomo fuerzas y quito esas ideas de mente lo importante por el momento lo tengo en mis brazos... La baño, con amor y devoción y esa mirada despierta que tiene y observadora que todo lo envuelve a su al rededor, al voltearla a un costado tiene un curioso lunar oscuro que resalta más con su blanca piel y aunque sus rasgos son de mi niña es evidente que sus ojos, su color de piel son de ese hombre... Termino de bañarla y la envuelvo en la man ta y no puedo dejar de pensar que una princesa como esta pequeña aún no tenga una ropa a su altura que ponerse y sabrá que alimento tendrá en su estómago... Con un linaje como el de ella... esto es inconcebible... Entra Casta con una de las chicas con el biberón, pañales y unas cremas inmediato se lo quito y hago que salgan, ni la veo para no ver su rostro de desconcierto y es que deseo hacerlo yo por el momento solo mi espíritu está conectado con la pequeña y no confío en nadie ni siquiera en ella y su fidelidad con mi familia no sé hasta qué punto es con lo que me enfrento y eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices... y ya bastante contaminación ha tenido esta bebe... — Es una preciosidad, come en minutos sin espaviento ni quejas ni remilgos y cae rendida en el proceso la cambio la envuelvo como un tabaquito y la colocó en medio de la inmensa cama está cama que tantas noches cobijo a su madre, hasta una noche antes de huir de aquí con ese hombre que fue su perdición durmió conmigo como despedida todavía lo recuerdo como si fuera ayer... — Yaya, sabes que yo la quiero mucho y siempre la llevo en mi corazón— volteo y veo esos ojos miel chispeantes, llenos de vida y de ilusiones que sonríen sin una gota de maldad y en ese instante siento miedo y una gran opresión en el pecho me embarga — Mi sol, mi girasol ¿Qué pasa? Y no vengas que nada recuerda que te conozco como la palma de mi mano y sé mi niña que algo te traes y llevo días oyendo los murmullos de la noche y soñando con situaciones en la cual tú y ese joven se encuentran... Estoy pidiendo implorando y aunque sé que tomarás tu propia decisión confío mi girasol que será la correcta y te apegaras a tus creencias... Nos vemos por segundo para después ella voltear y abrazarme fuerte, pero con una decisión ya tomada... La decisión del corazón y no la de la razón... Vuelvo a centrar mis pensamientos en ese tabaquito blanco que se encuentra en medio de mi cama y alzó la mirada y veo el bolso de mi niña y me cosquillean las palmas de la mano y me lleno de valor para poder afrontar lo que sé que me va a desgarrar... Apago las luces y camino lentamente y me siento en el mueble que utilizo todas las noches para orar y para leer prendo la lámpara que solo ilumina mi espacio con esa luz blanca, tomo la mochila y la coloco en mis piernas y con manos trémulas, pero determinadas la abro y lo primero que veo es su pañoleta roja con adornos en hilos de oro esa pañoleta con la que se fue la mañana que se despidió de mí y nunca más volvió esa que pertenecía a su madre, la saco con el corazón pequeñito y con un nudo en el estómago que solo me provoca gritar... Dentro de la pañoleta hay algo que está envuelto en dos nudos al abrirlos se vislumbran sus joyas... No puedo... Que hice en las vidas anteriores para tener que vivir esto... Creo que he pagado con creces el mal tan grande que hice ver una hija morir... Y una nieta, la luz de mis ojos desaparecer también, niego desgarrándome por dentro veo sus sortijas herencia de su madre y muchas mías y regalos, esclavas, pulseras cadenas, collares, y puedo ver joyas nuevas me llama la atención un anillo con un hermoso zafiro en el medio y pequeños diamantes al rededor y un grabado en la parte de adentro: Siempre mía siempre tuyo J&D T Amo mariposa Empuño el anillo queriendo fundirlo y regresar el tiempo y nunca permitir que se acercará a mi niña yo sabía desde qué lo vi que sería su perdición... Llevo a mi nariz e inhaló su aroma su esencia y las lágrimas salen sola esto es demasiado para mí... Las coloco aún lado tragándome mi dolor y llenándome de convicción al alzar la mirada y ver ese motivo en mi cama, sigo viendo y saco el diario de mi pequeña lo abrazo a mi pecho fuerte — Mi Jayah dame fuerzas mi niña mi girasol para soportar este dolor tan inmenso... Lo abro y lo primero que cae en mis piernas son unas fotos y un papel doblado que en la parte superior con la letra de mi niña dice mi Yaya respiro adsorbiendo todo el aire para llenar mis pulmones y tener la fortaleza que me caracteriza y que necesito y lo abro Mi amada Yaya Abuela querida, primero que nada, quiero pedirte perdón mi yaya por defraudarle, a ti y a mi gente por cometer el peor error y darles la espalda y equivocarme... Quiero que sepas que siempre me ensañaste lo mejor, me guiaste, me amaste, fui una niña y una mujer amada y querida por ti y mis hermanos gitanos los cuales ame y lleve en mi corazón hasta mi último aliento, jamás me sentí más bendecida que tenerte a mi lado, no fuiste tú mi Yaya la que falló Fui yo, me enamore perdidamente y quiero que sepas que fui feliz, que viví cosas maravillosas aunque también conocí la parte cruel de la que tanto me advertiste de la vida, si te llegó esta carta es porque ya no me encuentro en este plano y que estoy con mi mamá y mi abuelo y mis ancestros los cuales he implorando perdón por darles la espalda a la familia, pague un alto precio por eso... Si te encuentras leyendo estás líneas es porque tienes a mi bebé en tus manos, Yaya cuídala y dale lo que solo tú puedes darle amor, tu sabiduría, tu crianza esa crianza fantástica en la cual crecí y que evocó cada día sobre todo estos últimos meses... Yaya aléjala de Daniel no permitas que sepan de su existencia igual voy a tratar de asegurarme antes de dejar este plano que no haya manera que se enteren de que mi bebé está viva, pero si llegan a enterarse sácala del país llévatela y has lo que debas hacer para que ella sea feliz alejada de este mundo tan nauseabundo y podrido que es la familia Freeman, yaya me tendieron una trampa y caí de lo más ingenua jamás pensé que pudiera existir gente tan retorcida en la vida —Mi niña, mi niña, niego con las manos temblorosas llorando sin contenerme y sin poder querer seguir... Le hicieron creer a Daniel que lo engañe y que mi hija era de otro hombre cuando el único hombre que conocí en la intimidad fue a él, no tuve oportunidad a la defensa y fui condenada y juzgada por él, preso de los celos, y por esas viles mujeres que disfrutaron cada momento de como fui desterrada y sepultada en esta hacienda hasta que naciera mi hija para hacerle una prueba para saber que era de él, yo sé que ese día nunca llegara que ellas no lo permitirán y sé cuál es mi destino y lo asumí, pero voy a luchar por el de mi pequeña... A los dos meses de estar aquí me visito Elena la amante de mi esposo así me lo hizo ver con pruebas... Él ya me había cambiado ya me tenía reemplazo con esa mujer que se hizo pasar por mi amiga, esa que apoye cuando llegó a mi hogar con un hijo de dos años en brazo pidiendo apoyo y yo intercedí con Daniel para ayudarla y solo me tendió una trampa junto con Mariana Freeman la mamá de Daniel la cual nunca me quiso ni me aceptó por ser gitana diciéndome cada instante que embruje a su hijo, y muchas cosas más que no vienen al caso se quién soy y lo que es mi gente, él les creyó y me dejó a su merced, pensé erróneamente aunque en el fondo sabía que era muy sucio lo tramado en mi contra igual me aferre a ese amor tan grande y puro que nos teníamos que él vería y se daría cuenta de su gran error e injusticia, pero esa esperanza murió el día que esa mujer llegó aquí como una reina con los papeles del divorcio y mostrándome fotos de que estaban juntos... Aprendí tarde y Vi las diferentes caras de la vida abuelita, pero quiero que sepas que a pesar de todo me voy en paz por qué sé que una parte de mi queda contigo...  No sufras por favor sabes mejor que yo que venimos a una misión y que cuando la cumplimos partimos, a un mejor lugar, siempre estaré a tu lado y al lado de mi pequeña, te cuento esto porque sé que necesitas entender que me sucedió te conozco y sé que prefieres la verdad por muy dura que sea antes de vivir en la ignorancia, pero por favor no te atormentes por lo que viví, yaya a pesar de lo que te conté descubrí y viví cosas maravillosas y en su momento fui inmensamente feliz, te repito me voy en paz... Recuerdas esa historia que me contabas una y otra vez en la mecedora cuando era niña... De la princesa Gitana... Espero y sueño con que mi pequeña la escuché de ti igual que yo. Te Amo con todo mi ser mi Abuela del alma tu Girasol...
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