Nicoletta

2314 Palabras
Después de guardar todas las pertenencias de mi niña en un lugar seguro me siento a pensar en frío lo que debo hacer... tengo que prepararme para afrontar a mi gente presentando a mi bisnieta y dejar en claro su puesto aquí, como también estar preparada para esos enemigos que bien pueden solo quedarse en su lado de su asqueroso mundo o venir por mi pequeña, por algo mi Jayah me alertó sobre eso ella los conoció y saben hasta donde pueden llegar. Me puedo ir y pasar una larga temporada fuera de España, quizás visitar Rumania, Grecia hay negocios que puedo supervisar tengo tiempo que no voy y así no parecerá extraño irme y evitar preguntas indeseadas la niña va a crecer y no quiero que nadie le hable de nada de lo que ella no esté preparada ni tenga necesidad y no es necesario que sepa Me acerco a la pequeña que todavía duerme y me recuesto a su lado, observándola y sin darme cuenta me quedo dormida, al despertar lo primero que veo son sus ojos viendo todo con curiosidad, con esos ojos grandes y ávidos, las manos y los pies moviéndose ya saliendo entre la manta que fue corriéndose hacia abajo, eso sí sin realizar un solo ruido moviéndose y examinando el entorno... —Estoy segura de que solamente tienes días de nacida y ya quieres hacer tu voluntad... —le hablo fuerte viéndola con seriedad, en eso sube la mirada a la mía me ve también con seriedad — lo cual me hace gracia, pero mantengo el semblante severo —me estudia y después de segundos sonríe... Y en ese mismo instante supe que está princesa gitana moverá todo y a todos a su al rededor con el dedo meñique y sin siquiera proponérselo y yo estaré allí para asegurarme que así sea no pienso cometer el mismo error que hice con mi girasol... Dónde reforcé su alma generosa y su ingenuidad, pero me faltó enseñarle a devolver el golpe y defenderse... No con esta criatura ella desde el segundo que nació ya su vida presagiaba buena fortuna, pero también una lucha para los que no la querían viva — Nicoletta ese será tu nombre — me sonríe de nuevo y mueve enérgicamente los brazos y piernas, es toda una belleza — Tienes un nombre digno de ti porque serás una vencedora y ya ganaste tu primera victoria estar con tu gente... Tienes una gracia y un gran don, serás una mujer muy hermosa como ninguna otra y arrollaras con esa mirada gitana que tienes a tu paso, serás como la miel a las abejas, pero no cometeré el mismo error contigo como con mi Jayah, tú aprenderás a defenderte y a ser suspicaz con una agudeza mental para todo, como para lo bueno como para lo malo y sabrás ir un paso adelante y a aplastar si es necesario hacerlo antes que te aplasten a ti, eso lo juro no se volverá repetir la historia de tu madre mi pequeña sin que corra las cabezas cortadas por ti mismas y tendrás las herramientas para eso... Vencedora eso serás y te prepararé mi águila si el destino se tuerce y tengas que volver enfrentarte a la familia Freeman estarás preparada darás lo que recibas si hay amor darás amor, pero si hay maldad devolveras terror sabrás cómo defenderte y no dejarte pisotear por nadie — Fifika todo quedó impecable me dio nostalgia sacar y lavar la ropa de la niña... — expresa Casta con melancolía perdida en los recuerdos — Voy a salir y nos vamos a llevar a Delfino y a Pepo vamos a la ciudad que preparen la camioneta, necesito que avises que mañana se dará un banquete, invita a todos y por favor avísale a Ramsay que necesito hablar con el mañana a las nueve de la mañana aquí — ¿Qué quieres para el banquete, cuando me pregunten el motivo que digo? — pregunta casta sin apartar la mirada de Nicoletta que se encuentra en mis brazos dormida ajena a todo vestida como una princesa, mientras doy órdenes para recibirla como debe ser... — Solo dile que me honra que celebren un gran acontecimiento a mi lado sin más detalle... — se queda con el lápiz a medio camino asintiendo lentamente y desde aquí huelo su desesperación por no saber qué sucede, aunque conociéndola como la conozco sabe que mi Jayah está involucrada... — Tienes permiso para preguntarme directamente Casta... Suelta de una vez que quieres saber eso sí sin recovecos sabes que los odio... — Mi alma sabes que no es con dobles intenciones, pero ¿Quién esa niña? Tienes semanas actuando extraño, intranquila y ahora llegó ayer y te encuentro con esta niña, y sé que estabas llorando, más todos los pedidos que hiciste... — habla sin parar con la angustia y la curiosidad en la justa medida de igualdad Me levanto y camino a los ventanales que dan hacia las caballerizas y veo el caer de la tarde sobre las montañas a lo lejos — Casta Nicoletta es el nombre de la niña y es mi bisnieta hija de Jayah — escucho un grito de sorpresa y cuando volteo tiene la boca tapada y los ojos cristalizados — es la princesa de la casa y la heredera de todo lo que poseo... — Pe, pero Fifika, ¿y la niña Jayah? Y que va a pasar con el niño Ransay y con el señor León... — apunta con asombro en sus palabras — Ellos tienen lo suyo y cuando se fue Jayah renunció a todo, pero ahora está Nicoletta la cual es dueña hasta de mis calzones y también de todo lo que poseo aquí y fuera... Y eso es lo único que escucharás de mí no hay nada más que explicar, Casta solo hay que entender y respetar espero haber saciado tu curiosidad ahora que ya sabes quién es quiero que sepas que solo tú y yo nos encargaremos de su cuidado nadie puede acercarse a ella nadie — volteo y ahora casi se le salen los ojos pestañeando volteo para no tener que ver el signo de interrogación en su cara... — La curiosidad mató al gato Casta... No hay más nada que saber ni más nada que preguntar y si externos preguntan inmediato le dices que vengan conmigo ¿Nos entendemos? — Si Fifika sabes que está de más que me aclares nunca hablaría de las cosas de esta casa jamás con nadie... — susurra con reproche y sé que le duele que crea que pueda traicionarme — Los sé Casta lo sé por eso estás aquí... Voy a arreglarme para salir, Marino viene a las siete si no he llegado que me espere lo atiendes en el recibidor hasta que yo llegue. —¿El abogado? —exclama viéndome, cuando volteo se encorva — lo siento se me escapó... — ¿Te llevas a la bebé? — Si prepárale un biberón por favor — le respondo dejándola atrás Así llegó a la ciudad donde compro y hago pedido de lo que va a necesitar Nicoletta para su cuarto, más ropa y demás... — Señora la cuna con las modificaciones que pidió se le pueden entregar en tres días lo demás si lo tendrá mañana a primera hora — señala el joven que está atendiendo en la tienda mientras que elijo los colores de la habitación — Perfecto solo espero que sea lo que pedí y estás pinturas también más todo lo que aparto la señorita— le digo ya agotada con mi pequeña metida carrito hermoso de bebé todo tapado y dónde duerme como una princesa Al llegar ya Marino me está esperando le pasó a Nicoletta a Casta para que la cambie, alimente y acueste en mi cuarto, al quedarme sola hago pasar a mi abogado y le participo de los cambios que quiero hacer en mi testamento dejando a Nicoletta protegida y ultimando hasta el último detalle en caso de yo faltar, Marino el abogado de confianza de toda la vida y amigo al tomar notas de los cambios requeridos le hago saber que Nicoletta es única e irrevocable heredera por ser hija de Jayah y que ella ya no está en este plano... Al terminar me dirijo a Ilda la cocinera de la casa y Casta y se afinan los detalles del banquete, vino, comida, música y hasta los bailes y cantos que van a sonar, más asignar uno de los muchachos que no perderá de vista a Nicoletta desde lejos no sé porque está aprensión no me abandona y siento que en cualquier momento se la pueden llevar... — Fifika, Ransay ya te está esperando abajo, el cuarto de la princesa ya lo están arreglando, y ya están colocando las carpas, mesones y las flores en el espacio del jardín como pediste... — recita Casta tomando la niña en sus brazos haciéndole caras para que ría que solo logra que Nicoletta la vea con extrañeza solo la observo y puedo ver qué es una niña adelantada para lo despierta y entendida que es... — ¿Me escuchaste Fifi? — pregunta Casta viéndome mientras yo estaba perdida en mis pensamientos — Si por favor quédate con Nicoletta aquí en el cuarto hasta que se vaya Ransay voy a atenderlo rápido, sé que tienes muchas cosas de la cual estar pendiente, pero únicamente será máximo media hora... — le digo cuando veo su expresión de angustia por qué sé que está pendiente que todo salga como debe ser... — Ransey voy al grano porque no tengo mucho tiempo... — me siento detrás de mi escritorio en el estudio y Ransay mi amado sobrino hijo de mi hermano el cual se crio corriendo en esta casa con mi Jayah se encuentra sentado con esa serenidad que lo caracteriza es un joven fuerte orgullo de la familia, responsable, y muy correcto y fiel seguidor de nuestras leyes y creencias eso último lo saco de su padre y es donde diferimos un poco, pero nos respetamos... — Yaya que sucede nada más dígalo... ¿Pasa algo está bien de salud? — señala ya con angustia — Muchacho como un roble — es inevitable suavizar un poco la expresión y él sonríe con esa calidez que me recuerda a mi niña... — Ransay desde ayer tengo a la hija de Jayah aquí conmigo... Solamente tiene días de nacida y se va a quedar aquí donde pertenece, y por supuesto llega como la princesa que es y va a tomar el lugar que le corresponde... — él solo me escucha con atención y puedo ver el dolor y decepción en sus ojos el día que Jayah se fue sin despedirse dejando todo atrás no solo me partió el corazón a mí sino a toda la gente que la amaba — Después que se fue con ese payo y nos olvidó y nos dio la espalda de la peor manera, ahora también abandona a su hija aquí... Va a aprovecharse de su amor por ella Yaya — habla con resentimiento y dolor — Ransay, nada más porque sé cómo te sentiste y lo que pasaste cuando mi niña se fue es que me contengo para no salirte con una brutalidad y sacarte de mis tierras... — la cara de asombro y perplejidad se apoderan de sus fracciones y baja la mirada a sus manos las cuales está unidas con fuerza y sé que él también se está conteniendo — Te cité aquí porque te amo y no quería que te enterarás como lo van a hacer los demás en el banquete, pero cuida tus palabras Ransay cuando te refieras a mi nieta no eres tú el que la va a juzgar no seas arrogante y aprende a escuchar... — Pero, yaya se fue nos dio la espalda y nunca regresó, ahora manda a su hija... — niega con la cabeza y se pasa las manos por el cabello sabía que no iba a hacer fácil... — Mi Jayah, ya no está en este plano — levanta la mirada de golpe y las lágrimas empiezan a correr por sus mejillas creo que ni él sabe que está llorando, respiro profundo y continuo— si Ransay por eso Nicoletta está aquí en sus tierras, con su gente ella es una gitana también — Pero... Pero como ¿Está segura? Y el Payo que paso con él ¿Es su hija no? — se limpia las lágrimas y habla con la voz entrecortada tratando de mantener la compostura — Estoy segura de que ya no está entre nosotros, mi Jayah está con su mamá, lo que sé es que se fue en paz y fue feliz Ransay y ni tú ni nadie tiene el derecho de juzgarla y m eso en tu cabeza cuadrada igual que a la de tu padre Ransay las mujeres gitana tenemos los mismos derechos a todo, igual que ustedes los hombres y como ejemplo estoy yo lo que he creado y mantengo es por mí y nunca me doblegue a nadie y ame con locura, pero nací, fui y soy libre y así fue mi hija, mi nieta y ahora mi bisnieta heredera de todo lo que tus ojos alcanzan a ver en estas tierra que son mías... — Él asiente con aire de aflicción y tristeza que evito verlo y prefiero regañarlo para no abrazarlo y llorar está dolorosa perdida — Yaya necesito calmarme, está de más decirle que cuenta con mi apoyo y la de Coral para lo que necesite no se diga más Nicoletta es parte de nosotros — esto último lo dice con la voz quebrada, toma aire y guarda silencio — pero necesito estar solo tía nos vemos ahora — me besa en la frente y sale lo más rápido que sus pies le permiten...
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