POV MAR
El trabajo en la oficina se ha multiplicado y después de tanto, hoy se cumple la fecha limite para que Leah se vaya de la empresa. He pasado un mes caótico, lo que claramente me ha dado la oportunidad de ignorar por completo mis problemas y estupideces.
- ¿Lo pensaste bien? – Leah me toma la mano de manera fraternal – Que yo me vaya, no significa que tú también tengas que hacerlo – me recuerda. Tiene la misma mirada preocupada que me brindó en esa cafetería hace varios meses atrás.
- Tu y Morgana se van… y la verdad, no creo que logre encajar en esta empresa – Leah me dedica una mirada acusadora
- Siento que me ocultas algo ¿Qué te pasa?
- Nada, solo creo que este trabajo no es para mí.
- ¿Tan mal lo pasaste?
- No, claro que no. Pero, si me quedo; tendré que ver a Logan todos los días y a… - me detengo antes de decir su nombre
- ¿A quién? – interroga
- Olvídalo, solo nos marcharemos como aves en migración.
- Entonces… ¿estas lista para ir a ver al desgraciado una ultima vez? – su manera de referirse a Logan me provoca una sonrisa.
- Claro que sí.
- Oh, pero antes… ¿podrías guardar estos documentos en tu casa? – pregunta mientras señala una caja
- Quieres decir, “tu departamento”
- Es tu hogar ahora, quiero que lo tengas – eso me sorprende
- No, no… ya haces mucho por mi al no cobrar renta. No puedo aceptar esto.
- Claro que puedes y lo harás – me da un abrazo – Al menos déjame hacer esto para limpiar un poco las acciones de mi familia – el corazón se me encoje. Sus padres fueron en parte culpables de todas las desgracias de mi familia, pero ella no tiene nada que ver. No me parece justo.
- Lo usaré, hasta que tenga un lugar propio – ella suspira
- Como sea, siempre estará a tu disposición – me sonríe – Ahora vamos – ambas nos encaminamos hacia la oficina del ahora presidente de la empresa (Logan) Al llegar, Leah abre la puerta de la oficina como si fuera la suya; Logan y Asthon se sorprenden ante nuestra entrada abrupta – Buenos días, caballeros – los saluda con una cortesía fingida.
- Vaya… ¿A que le debo este martirio? – Logan responde con el mismo tono que su ex prometida.
- A tu existencia – responde ella
- Me temo que es a la tuya, querida – reprimo un insulto.
- Bueno, entonces deberías estar muy feliz. Esta es la última vez que me verás aquí – Logan levanta una ceja, tiene cara de satisfacción. Evito ver el rostro de Asthon, pero siento su mirada atravesarme como dagas. La ultima vez que hablé con él fue en su casa, después de nuestro vergonzoso comportamiento. Pero, lo mejor será dejar las cosas así; haré lo que mejor se me da en la vida: salir huyendo.
- ¿Dejaste todo preparado?
- A diferencia de ti, Logan. Yo no soy incompetente – Leah no desaprovecha ninguna oportunidad para insultarlo.
- Eso lo decidiré yo – taja, tan orgulloso como siempre.
- Haz lo que quieras, no me importa en lo absoluto.
- Estoy seguro de eso; ahora eres libre para correr con el inútil de Jared – sonríe abiertamente – Aunque, yo que tu; lo mantendría muy bien vigilado.
- Lávate la boca antes de hablar de Jared – esta vez Leah está realmente molesta.
- Tienes razón, me deja con sabor a mierda la boca solo con mencionarlo.
- Señor – interviene Asthon, solo dice esa palabra. Pero basta para que Logan se contenga.
- Como sea, si ya dejaste todo arreglado. Lárgate, Leah – sentencia
- Me iré con ella – Loga suelta una risita de incredulidad
- ¿Te has vuelto loca? ¿No recuerdas lo que te dije cuando nos encontramos en el pasillo? – parece tan irritado como aquella vez – Los problemas solo son entre Leah y yo, tú no tienes nada que ver.
- Creo que es mi decisión – le recuerdo
- Leah ¿dejarás que haga esta estupidez?
- No me escucha, imbécil – le espeta furiosa
- Mar… - la voz grave de Asthon deja en silencio la habitación por unos breves segundos – Lo que haces es una tontería, recuerda muy bien cuales son tus obligaciones y como puede afectarte renunciar al trabajo… no solo a ti, sino también a tu familia – su tono es severo y nadie se atreve a interrumpirlo, tiene una especia de aura autoritaria que a veces, da miedo.
- Ya lo he considerado todo – miento descaradamente
- ¿Tienes otra oferta de empleo? – cuestiona – Podemos mejorarla si ese es el caso.
- Tú no eres el jefe, no te apetece decidir eso – él aprieta sus labios levemente, como si se contuviera de decir o hacer algo.
- Él tiene razón – le dedico una mirada asesina a Logan – No estas penando claramente.
- Tu renuncia no ha sido aceptada – informa Asthon – Cuando tengas un plan funcional, entonces puedes optar por irte. De momento, no puedes.
- ¿Quién te crees que eres? – empiezo a alterarme
- Mar – Leah me toma por los hombros – Este par de idiotas tienen razón – Logan deja salir un resoplido indignado – Tienes que tener un respaldo antes de renunciar, ¿has pensado en tu hermano? ¿tus padres? Buscaremos otro empleo y luego te irás; pero por el momento, no.
- Oigan, no se unan en mi contra – pido – Soy yo la que decide.
- Te espero mañana para trabajar con normalidad – dice Logan, ignorando por completo mi opinión.
- Eso ya lo veremos – y tras decir eso, salgo de la oficina hecha una furia.
- ¡Espera! – Asthon me alcanza a mitad de un pasillo, me toma por la muñeca y me guía a un pequeño balcón - ¿Qué diablos estás haciendo?
- ¿Por qué debería darte explicaciones a ti?
- Mar, llevas un mes evadiéndome y la verdad; pensé que te comportarías como una adulta.
- Pues discúlpame, pero yo no estoy acostumbrada a este tipo de situaciones.
- Sì quieres seguir pretendiendo que yo no existo, simplemente por el hecho de haber tenido sexo. ¡Adelante! Puedes hacerlo, pero no afectes tu vida y la de tu familia por esto. No permitiré que lo hagas ¿entiendes?
- ¿Y como vas a impedirlo? – lo reto – Tu no tienes ningún poder dentro de este lugar y mucho menos en mi vida.
- ¡Suficiente! – corta mi arranque de valentía – Mar… solo escúchate por un segundo. Lo que quieres hacer es una total estupidez ¿no te das cuenta? – desvío la mirada, evitando sus ojos azules – Puedes renunciar si quieres, lo único que pido es que tengas un plan de respaldo. Busca empleo mientras aun sigues aquí y cuando consigas otro, entonces puedes marcharte. Así ni tu ni tu familia sufrirá.
- ¿Por qué te importa tanto lo que pueda o no pasarme?
- Porque somos amigos – suelto un bufido de incredulidad – Cometimos un… bueno, un par de deslices; pero, te considero mi amiga – esta vez si reúno la fuerza suficiente para verlo a la cara – Aún podemos seguir siendo amigos, solo debes olvidar lo que sucedió - ¿Por qué es tan fácil para él decirlo? Para mí, fueron los momentos más felices que he tenido en toda mi vida… y quiere que lo olvide - ¿Mar?
- ¿Y si no puedo olvidarlo? – la pregunta sale antes de que pueda retenerla y su rostro se llena de sorpresa.
- Si ese es el caso ¿Por qué me has estado ignorando? – lo veo acercarse a mí y tomar mis manos entre las suyas.
- Porque… no significó lo mismo para ti – intento sonar indiferente – Seguramente solo fue una noche más, pero para mí. Fue muy especial y sé perfectamente bien que tu corazón está comprometido con alguien más – suelta mis manos al escuchar eso.
- No entiendo…
- ¿Recuerdas que te vi con tu ex prometida? Ella te reclamaba acerca de una chica… ¿es la misma cuya foto ocultas entre los libros de tu habitación? – siento como se distancia física y emocionalmente de mì con cada palabra que digo.
- ¿Cómo lo sabes? – parece que hay molestia en su voz
- Encontré la foto oculta entre tus libros por accidente ese día, fue allí cuando entendí que… solo fue sexo para ti ¿no?
- También fue lo mismo para ti – responde - ¿Me vas a decir ahora que te atraigo? Has dejado muy en claro que no soy tu tipo.
- No lo eres, a mí me gustan los hombres; no los niños – tras decir eso, me giro y regreso al pasillo en busca de mis cosas para largarme de este estúpido edificio de una vez por todas. No quiero volver a verlo.