POV KAVIN
El primero en entrar en la escena es Ted, quien observa tan sorprendido como yo nuestra situación. Troy lo sigue de cerca y al vernos, se apresura a tomar su teléfono pidiendo el auto.
- ¡Ted! – grito su nombre – Caucásico, probablemente un metro setenta de altura, va vestido de mesero y tiene un tatuaje en una de sus manos. Saltó por el balcón hace menos de un minuto con dirección al sur – él asiente y se prepara para saltar por el mismo lugar en dónde el tipo acaba de desaparecer – Lo quiero vivo – ordeno y luego, él desaparece en la misma oscuridad que ese maldito.
- ¿Kavin? – Mar me ve; pero en sus ojos hay cierto velo, como si sus ojos estuvieran nublados – Leah… ¿Ella está…?
- Ssshhh no hables – la sostengo del cuello para evitar que vea el arma blanca incrustada en su vientre – Ella está bien, todos estamos bien – Logan abraza desesperadamente a Leah mientras intenta que no se desangre.
- Debemos moverlas – hace señas a Taylor quien se encarga de ayudar a Logan – Tranquilo, ella estará bien – en sus ojos no hay una pizca de duda y eso me reconforta.
- ¿Qué sucede? – pregunta Mar quien aun no parece haber asimilado la situación.
- El auto espera – anuncia Troy. Me pongo de pie con Mar en mis brazos, Kaleb hace presión en la herida para evitar que el arma blanca se mueva y pueda provocar más daños. Nuestros guardias nos guían por un camino privado, por lo que nadie de los invitados nota cuando nos marchamos. Acomodo a Mar entre mis brazos, abrazándola fuertemente. Siento como empieza a perder la conciencia poco a poco.
- Te Amo, todo está bien – susurro – Todo está bien – repito esas palabras en todo el camino como si fuera un mantra; me obligo a ver su vientre que hace poco estaba besando alegremente. Logro percibir un leve movimiento de nuestra hija y mi corazón se estruja. Por favor, quítame lo que sea… pero no a ellas, por favor; suplico en silencio mientras me aferro al cuerpo de Mar quien ahora está inconsciente. Apenas logro percibir a mi hermano haciendo llamadas y hablándome, pero no puedo responder. Mi mente está ocupada intentando no ser vencida por el pánico y la desolación.
- Todo está listo, vamos – Kaleb me ayuda a bajar el cuerpo inconsciente de Mar y la depositamos en una camilla. De pronto nos veo rodeados de médico y al entrar al hospital, me apartan de ella para poder tratarla – Tranquilo, tranquilo… - Kaleb me sujeta para evitar que entre a la fuerza a esa estúpida sala de emergencia – Ella estará bien, tranquilo – me abraza como solía hacerlo cuando éramos niños. Me aferro a su abrazo, intentando anclar mi mente en algo para no caer en la locura. Mar… mi pequeña Ola, tienen que estar bien. Van a estar bien.
- Kaleb…
- Lo sé, tranquilo – me aprieta con más fuerza, como si temiera que fuera a desaparecer – Estoy aquí hermano – respiro profundamente, obligándome a recuperar los sentidos. No saco naca con perder la cabeza. Me toma más tiempo del que quiero admitir poder siquiera dejar de temblar, pero lo logro; me pongo de pie y al hacerlo, noto a Logan con la mirada perdida. Él está en una situación similar con Leah. Veo a mis amigos llegar al pasillo en donde esperamos noticias, pero no quiero hablar con nadie por lo que Kaleb se encarga de ponerlos al día.
- ¿Pero como pasó esto? – Selena luce muy afectada – No tenemos ningún enemigo ¿Por qué alguien querría lastimar a Mar?
- No la querían lastimar a ella – interrumpe Logan, haciendo que todos le presten atención – Ella fue un daño colateral, era a Leah a quien querían.
- Sea como sea, Mar salió lastimada – habla Khai – No vamos a quedarnos callados.
- Es verdad, el que hizo esto se va a arrepentir – concuerda Theo. Veo a Cole observarnos desde la pared frente a nosotros; seguramente debe estar cansado de verse envuelto en nuestros altercados.
- Ustedes no van a hacer nada – sentencio, hablando por primera vez
- ¿A que te refieres? – pregunta Theo
- Es mi problema – le aseguro
- No me vengas con esa mierda – responde Ed
- ¿Con esa mierda? – pregunto empezando a perder los nervios
- ¡Siempre haces esto! ¡Tomas todo en tus manos sin pedir ayuda!
- No voy a hacerlos cargar con mis problemas o con las consecuencias de involucrarse; estas personas son peligrosas.
- No es la primera vez que nos enfrentamos a algo como esto y lo sabes – Sue parece muy enojada con la situación, pero no puedo pedir ayuda; ellos tienen mucho que perder y ahora mismo, son muy felices y no voy a arruinarlo.
- Chicos…
- ¿Señor De Santi? – un doctor se acerca a nosotros, interrumpiendo nuestra discusión.
- ¿Sí? – me acerco rápidamente a él - ¿Cómo está mi esposa?
- Después de hacer las revisiones pertinentes y tras tratar de sacar el arma blanca, llegamos a una conclusión. El arma penetró el útero de su esposa, sacarlo sin causar graves daños es imposible, por lo que debemos preguntar esto – parece incomodo por lo que está a punto de decir – Podemos salvar a su esposa sin ningún problema, pero… sacrificando al bebé – un arranque de ira me invade el cuerpo, me abalanzo sobre él intentando hacerle entender la magnitud de las estupideces que dice.
- ¡Kavin! – siento como alguien me sujeta con fuerza mientras lucho por soltarme
- ¡¿Acaso está loco?! – grito - ¡¿Cómo puede decir eso?!
- Señor De Santi -.el médico retrocede un par de pasos – Entiendo lo difícil de la situación, pero debemos ser objetivos. Y usted debe decidir; tenemos dos opciones. Una es salvar a su esposa, a cambio de su bebé; aunque pueda que, debido a los daños en su útero, no pueda volver a embarazarse.
- ¿Qué? – pregunto en un susurro
- La segunda opción, intentamos salvar al bebé; pero la madre correría un grave peligro, es seguro que no podría volver a embarazarse y es probable que debido al ataque; el bebé no sobreviva.
- ¡Debe salvarlas a ambas! – demando mientras intento soltar el agarre de mis amigos, pero parece como si más manos se unieran para detenerme.
- En verdad queremos hacerlo, pero… en caso de ser necesario, ¿Cuál opción prefiere? – el peso de la decisión me golpea tan fuerte que dejo de luchar y me doy por vencido. ¿Por qué la dejé sola? ¿Por qué no dejé a Ted cuidándola?. Las preguntas sin respuesta me atormentan; si tan solo pudiera retroceder el tiempo al menos un par de horas… de todas las personas en este mundo ¿Por qué nosotros?. Me suelto del agarre de mis amigos y avanzo hacia una pared, recuesto mi frente sobre la superficie fría en un intento de encontrar la fuerza y serenidad que necesito. Cierro fuertemente los ojos intentando recordar en sentimiento maravilloso que experimenté al ver a Mar sonriendo mientras nuestra hija pateaba su vientre.
- Perdón… perdóname – susurro contra la pared en forma de plegaria – Te Amo… lo sabes, pero… no puedo hacerlo sin ella.
- ¿Señor De Santi? ¡Debe decidir ahora! – suspiro fuertemente y abro los ojos; me giro para ver de frente al médico con una claridad que me sorprende incluso a mí. Ya he tomado mi decisión, me odiaré el resto de mi vida por esto; pero no hay mejor manera de resolverlo.