¿Quién...?

1370 Palabras
POV KAVIN - Puede pasar a verla – el médico me guía por los pasillos mientras mi corazón golpea fuertemente mi caja torácica – Adelante – ingreso a una habitación llena de aparatos médicos y en la pequeña incubadora, visualizo a mi pequeña hija. Su delicado cuerpo está lleno de cables para poder mantenerla con vida. Mis manos tiemblan cuando toco el cristal que me separa de ella. - Hola, mi amor – susurro mientras reprimo las lágrimas – Vas a estar bien, eres muy fuerte – intento memorizar su pequeño rostro, cada rasgo que logre recordar será un tesoro - ¿Cómo está? – interrogo al medico - Pasó mucho tiempo sin oxígeno, aún no sabemos el nivel de daño que sufrió su cerebro; el tiempo nos lo dirá – miro a mi pequeño ángel y la rabia me llena el alma, es tan pequeña y ya ha sufrido la crueldad de este mundo – Por el momento está estable y esperamos que se mantenga de esa manera. - ¿Cuánto tiempo permanecerá en la incubadora? - Hasta que esté lista para vivir por su cuenta – veo a mi pequeña de nuevo, hay pequeños cabellos rubios en su cabecita, justo como lo quise. Muero por tenerla en mis brazos y consentirla, entregarle el mundo entero – Es tiempo de que salga – reprimo el deseo de soltarle un puñetazo y ordenarle que cierre la boca. Pero entiendo que es por el bien de mi hija, por lo que la veo una última vez mientras ella duerme y luego salgo de la habitación. Los chicos me esperan en la sala y todos se amontonan para preguntar por el estado de mi hija. Aunque mi atención se centra en Troy quien se acerca rápidamente. - ¿Señor? - ¿Hay noticias de tu hermano? – pregunto – Ya han pasado horas – Taylor y Tony se acercan también. - Lo tiene – me asegura Taylor – Pero déjenos a nosotros el interrogatorio, le aseguro que tendremos información para mañana por la tarde. - Querrás decir, hoy por la tarde – interfiere Tony - Bien, pero no lo maten – pido – Al menos no sin sacarle todo y… hacerlo lentamente. - Entendido – Troy se retira junto a Tony, seguramente a cumplir con lo prometido. Una sonrisa se asoma por mi rostro, ese imbécil no sabe lo que le espera con Tony. - ¿Estás seguro de esto? – la voz de Arte me llega desde la espalda, por lo que me giro para tenerla de frente. - Más que nunca – le aseguro. Ella asiente con pesadez. - Leah está grave – me informa - No podría interesarme menos – respondo sincero - Es gracias a ella que Mar está con vida – me informa – Prácticamente la defendió con su cuerpo. - ¡No! – grito sobresaltándola y provocando que me arrepienta al instante de hacerlo – Arte… es gracias a ella que pasó todo esto. - Todo esto me parece muy extraño ¿Quién querría lastimar a Leah? Ella no tiene nada. - No me importa – le aseguro - Pues debería, son esas personas a las que persigues. Ella es tu mejor pista y lo sabes. - Arte, prométeme que no te meterás en esto – me acerco a ella, tomándola de las manos – Por favor, no soportaría si algo… - No soy tan fácil de lastimar. - Ese no es el punto – aprieto mi agarre sobre sus manos, tan suaves y cálidas como siempre – No puedo perderte ¿entiendes? - Kavin – me dedica una mirada de impotencia – Déjate ayudar, por favor. No sigas alejándote de nosotros. ¿Recuerdas la ultima vez que uno de nosotros intentó hacer las cosas por su cuenta? - Karam tomó su decisión, yo respeto eso – el solo recuerdo de mi hermano del alma me atormenta, pero es por eso que no puedo arriesgarlos más. - Y yo también soy capaz de tomar las mías – me asegura. - ¡Maldición Arte! – ella aparta sus manos de las mías al ver mi arrebato – Lo siento – me disculpo rápidamente - Deberías ir a descansar un poco – recomienda – Pedí que te prepararan una habitación en el hotel de enfrente. - No, me quedaré con Mar – le aseguro - Ella sigue en el intensivo, no te dejarán verla. Lo mejor que puedes hacer ahora es descansar, cuando ella despierte; te necesitará fuerte ¿entiendes? - Yo… - Vamos – Kaleb nos interrumpe tomándome por el cuello y obligándome a caminar hacia la salida – Luces asqueroso – asegura - Aún así sigo siendo más guapo que tu – él deja salir una pequeña risa - En tus sueños – Noto que hay más seguridad de la normal a nuestro alrededor; entramos directamente a la habitación del hotel; tomo una ducha y cambio mi ropa – Duerme un poco – Kaleb está sentado junto a la ventana que da frente al hospital, pero… - ¿Qué sucede? – pregunto, él desvía la mirada. - No harás nada solo ¿entiendes? – no aparta su mirada del exterior – Estoy harto de tu actitud y no voy a perder a mi único hermano. - Kaleb… - Sé perfectamente bien el motivo por el cual te alejaste de nosotros – la vergüenza nubla mi mente, Kaleb se acerca y me toma de la nuca; obligándome a verlo directamente - ¿Por qué actúas tan sorprendido? Que yo recuerde, gritaste a los cuatro vientos cuanto amabas a Arte cuando estábamos en el internado. - Hermano… - Te he lastimado al aferrarme a ella – lo único que veo en su mirada es sinceridad, pero esta es la última conversación que quiero tener en mi vida entera – Lo siento hermano, pero no podía dejártela y lo sabes. Puedo darte lo que sea… - No es necesario que digas nada; ustedes siempre han estado destinados el uno para el otro y ella, no tiene ojos para otro hombre – intento forzar una sonrisa, pero temo que lo único que logré fue una mueca – Y amo a Mar – confieso – La amo en verdad, es por eso que estoy aterrado. Sí le llega a pasar algo grave… si no despierta – los sentimientos que he estado reprimiendo amenazan con salir. - Nada malo le pasará a Mar, ella es una mujer fuerte. ¿Acaso no recuerdas la primera vez que la llevaste a casa? – ese momento parece tan lejano ahora que me parece una tontería haberme molestado tanto con ella - ¿En verdad quieres venganza? - ¿Qué quieres decir? - Puedes disfrutar a tu familia, no tienes por qué enfrascarte en este conflicto; debes considerar que ahora eres padre de esa hermosa niña. - ¿Y si vuelven a intentarlo? - El problema es con Logan ¿verdad? – suspiro exasperado - Él no tiene la fuerza para enfrentar a sus enemigos – Kaleb deposita una mano sobre mi hombro. - ¿Por qué lo apoyas tanto, hermano? - ¿Recuerdas cuando mamá y papá murieron? – pregunto con mirada sombría – Estábamos solos y aterrado, pero… nos teníamos él uno al otro. Él… no tiene a nadie. Es por eso que quería apoyarlo en lo que pudiera. - Siempre has sido el más gentil de todos, aunque te esfuerces en taparlo con una actitud impulsiva. - Sí, ellas salen bien libradas… voy a olvidar el asunto. - No te creo, pero ambas van a estar bien. Ya lo verás – al terminar de hablar el celular de Kaleb empieza a sonar - Es Arte – noto – Contesta, pueden ser noticias. - ¿Mi amor? – mi hermano escucha lo que ella tiene para decir unos segundos y luego, levanta la mirada y sé que algo grave ha pasado – Entiendo, se lo informaré. - ¿Quién de las dos? – pregunto con un nudo tan grande en la garganta que me duele hasta el estómago. Sé que una de ellas me ha abandonado, he visto esa mirada en el rostro de mi hermano antes y sé perfectamente bien lo que significa.
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