POV MAR
Han pasado casi tres días desde que hablé con Asthon en la ducha, justo antes del escándalo. El viernes por obvias razones, no pudimos almorzar juntos, no ha venido a casa desde entonces y tampoco he sabido nada de Leah. Lo único que sé es que la prensa y el gobierno están masacrando el apellido De Santi. El domingo por la tarde, me preparo para salir y ver a mi madre; me he cansado de esperarlo. Es cuestión de tiempo para que se entere de mi participación en este escándalo.
Cuando llego a la sala, observo a una chica pelinegra hablando muy efusivamente con Troy. Al verme, ambos se quedan en silencio.
- Señora ¿irá a algún lado? – le dedico una sonrisa
- No te preocupes Troy, voy a casa – informo.
- Prepararé el auto para…
- No es necesario, yo conduciré.
- Me temo que eso no es posible, no puedo dejarla ir sola y menos en estos momentos.
- ¿A que momentos te refieres? – él está claramente nervioso, pero es una buena persona y no quiero torturarlo - ¿Quién es ella? – pregunto al sentir la mirada hostil de la chica.
- Eso mismo quisiera preguntar yo – responde con altivez. Noto que tiene una maleta en la mano.
- Clear, te presento a la Señora Mar…
- Soy Mar Lauder – me presento con una sonrisa
- Clear Hill – se presenta - ¿Qué hace aquí? – levanto una ceja con sorpresa
- Vivo aquí – respondo y veo el brillo de rabia en sus ojos - ¿Qué haces tú aquí?
- Soy la secretaria del Sr. D…
- ¡Clear! – Troy la interrumpe – Será mejor que vayas a tu habitación, ya conoces el camino – escuchar eso me sorprende y me llena de una incomodidad que nunca antes había sentido. La pelinegra se marcha con altivez como si fuera la dueña del lugar – Señora, por aquí – decido no discutir con él y dejo que me lleve a casa de manera obediente. Intento no pensar en nada durante el trayecto, pero el rostro de Asthon y la pelinegra me llenan la cabeza. Si es su secretaria ¿Qué carajo hace en su casa? Se nota que no es la primera vez que se quedan juntos ¿tuvieron una relación? ¿Qué tan seria fue?... y lo más estúpido es ¿Por qué me importa y me molesto tanto?. Seguramente me mandará al diablo cuando se entere de lo que hice. Cuando llego a casa, unos sollozos provenientes de un sillón de la sala me llaman la atención. Al acercarme, veo a Leah hecha un ovillo con los ojos hinchados de tanto llorar.
- ¡Leah! – me abalanzo sobre ella y ambas nos fundimos en un abrazo - ¿Qué pasó? ¿Qué te hicieron? – ella no dice nada y continúa llorando; me contengo todo lo que puedo par evitar preguntar, no parece estar en condiciones de hablar. La acaricio y abrazo hasta que poco a poco sus sollozos cesan.
- Lo siento, no pude comunicarme contigo – se disculpa
- Está todo bien – me separo para poder verla a la cara - ¿Qué pasó?
- No tengo idea – responde – El viernes fui a enfrentarlos y todo salió mejor de lo que pensaba. Pero, Logan… dijo que Jared y Morgana estaban esperando un hijo – la noticia me deja helada – No le creí en ese momento, pero Morgana me lo confirmó.
- Pero, ¿Cómo? – ella es la mejor amiga de Leah y Jared… su prometido.
- Cuando tuve el accidente con mis padres; tuve una contusión muy fuerte… no recordaba los sucesos de mi vida, los sucesos recientes. Aun no tengo idea de lo que pasó meses antes de que el accidente pasara; lo único que sé es que, al parecer, yo le cedí voluntariamente mis bienes y los de mi familia a Logan – esto me deja mucho más confundida – Todo este tiempo, la persona que ha pagado por mis gastos a sido Logan, siempre ha sido él. Y ahora… me ha quitado su apoyo totalmente, no tengo nada; no hay dinero, no tengo trabajo y la casa también estaba a su nombre. Este lugar es lo único que me permitió conservar – me informa – Supongo que es porque tu familia ocupa el departamento – la abrazo fuertemente. Ahora entiendo porque se encontraba con esas chicas en la cafetería el día que me ayudó, ella buscaba pistas de lo que había sucedido – El punto es que… Jared y Morgana; ¿Cómo pudieron hacerme esto? Engañarme dos veces ¿Qué clase de personas son?
- Son una mierda – le confirmo – Pero debes amarrarte bien esos ovarios y salir adelante ¿me entiendes? Estamos juntas en esto, no puedes darte por vencida ahora.
- Es difícil… las personas en las que más confiaba me han acribillado la espalda y Logan, no logro entenderlo ¿Por qué simplemente se alejó mientras yo confiaba en esos idiotas?
- ¿Le dijiste lo de tu perdida de memoria?
- No – suspiro
- Entonces, seguramente piensa que lo hiciste sabiendo que ellos te traicionaron. Él pensó que amabas tanto a Jared que lo habías perdonado. Pero solo lo sabrás si hablas con él.
- No, no quiero verlo. Ni a él ni a nadie; lo que más deseo es poder empezar de cero ¿entiendes?
- Sí, lo entiendo – la observo limpiar su rostro
- ¿Qué te dijo Kavin? ¿Se molestó mucho?
- No lo he visto desde el viernes – le confieso – Pero es cuestión de tiempo, seguramente me eche de su vida. Ambas tendremos que empezar de cero – fuerzo una sonrisa en mi rostro – Estaremos bien – le aseguro
- ¿Lo amas? – su pregunta me toma por sorpresa.
- No lo sé, prácticamente es un desconocido para mí. Lo único que ha hecho desde que nos conocimos ha sido mentirme. No logro entender sus motivos, él sabia perfectamente quien soy yo y lo mucho que odio a su familia por destruir la mía. ¿Por qué se acercó a mí? – ambas nos quedamos en silencio. Tenemos demasiadas dudas sobre todo y estamos cansadas de ser engañadas.
- Saldremos de esta – me asegura mientras se recuesta en mi hombro – Podemos superarlos, hay un montón de hombres en el mundo.
- Sí – es una respuesta vacía, no hay nadie en el mundo como él – Por cierto ¿en dónde están todos? – pregunto al ver la casa tan vacía
- Tu hermano salió con sus amigos y tus padres están dormidos – informa
- Lamento que te hayan dejado sola.
- Es mejor, puedo llorar a gusto – sonríe de manera triste – Se siente bien estar rodeada de personas, casi… es como si aun tuviera una familia.
- La tienes – le aseguro – de ahora en adelante, somos familia ¿entiendes?
- Gracias – volvemos a quedarnos en silencio, a veces lo mejor es no decir nada y abrazarnos cálidamente.
- ¿Señora? – la voz de Troy nos sobresalta a ambas – Es hora de irnos, el joven amo nos espera – el corazón me late fuertemente.
- ¿Te dijo señora? – pregunta Leah
- Sí, es raro… pero no hay manera de hacerlo llamarme de otra manera – me levanto a regañadientes – Descansa, nos veremos pronto. Y diles a mis padres que estoy bien. Vendré lo más pronto que pueda.
- Ten cuidado – me despido con un movimiento de mi mano para luego seguir a Troy por los pasillos. El momento que había estado esperando desde el viernes, por fin ha llegado.
- ¿Nos espera en casa? – pregunto a Troy cuando llegamos a la calle
- No exactamente – señala un auto que se encuentra a poca distancia; Kavin se encuentra recostado en el auto, tiene un semblante super cansado y al verme, se apresura hacia nosotros. Mi corazón golpea fuertemente mi caja torácica debido a la expectación ¿ya sabe todo? Lo veo abalanzarse sobre mí, tomándome por la cintura fuertemente y metiendo su rostro en mi cuello.
- Hola – susurra, apretándome fuertemente. Su comportamiento me deja confundida.
- Hola – respondo
- Como te extrañé – siento como deposita un beso en la piel sensible de mi cuello – Lamento haberte dejado sola todo el fin de semana, pero ha sido un infierno estos últimos días – se separa un poco para poder verme a la cara – Moria por verte – acuna mi rostro en sus manos y me besa; sus labios devoran los míos con avidez, casi con desespero; como si los necesitara para sentirse bien – vamos a casa – me guía al auto para luego recostar su cabeza en mi regazo, acaricio su cabeza todo el camino mientras observo su rostro; cada línea marcada, la forma de sus labios, la textura de su piel y esas pestañas. Seguramente no tiene ni idea de nada, al menos no por ahora. Me cuesta levantarlo de mi regazo cuando llegamos, él me toma de la mano hasta llegar a la sala en dónde la pelinegra nos espera con cara de pocos amigos – Oh, Clear ¿ya te acomodaste? – pregunta, parece que están acostumbrados a esta rutina.
- ¿Podemos hablar? – me dedica una mirada asesina - ¿A solas?
- ¿Es urgente?
- Sí, es sobre la filtración de los documentos clasificados – no me quita la mirada cuando dice eso; claramente sabe que yo lo hice y está a punto de informárselo a Kavin.
- Bien – él suspira cansado, se inclina y me besa – Ya vuelvo – lo veo seguir a la pelinegra hasta el despacho, es la última vez que me mirará con ternura. Ahora dejará de fingir y me mostrará su verdadera cara. Me dirijo a nuestra habitación, salgo al balcón y me dedico a esperar su reacción. Varios minutos después, escucho el fuerte azote de la puerta cuando entra; me giro para verlo de frente y me encuentro con su mirada encendida por la ira, la traición y la incredulidad.