POV KAVIN
Mi cuerpo tiembla ligeramente, pero no tengo idea de cual de todos los sentimientos que estoy experimentando en este momento sea el responsable, posiblemente sean todos. Pero lo que en verdad me duele es verla frente a mí, como si no le importara en lo absoluto el daño que me hizo, que le hizo a mi hermano y al legado de mis padres. La observo con ira contenida, pero temo de mi mismo y de lo que soy capaz de hacer si me acerco más a ella.
- ¿No dirás nada? – pregunta. Su voz es tranquila, casi con frialdad – Supongo que tu secretaria ya te puso al tanto ¿Verdad, Kavin? – escucharla llamarme por mi primer nombre me hace sentir escalofríos y es una prueba más de su culpabilidad.
- ¿Desde cuando lo sabes? – pregunto en un susurro
- ¿Enserio eso es lo primero que preguntarás?
- Responde, Mar – intento mantenerme sereno.
- El jueves, te escuché hablando con tu hermano – siento algo de alivio al saber que fue después de que me hiciera el amor, al menos quiere decir que no estaba fingiendo eso.
- Y en lugar de enfrentarme; decidiste traicionarme de esta manera – ella me sostiene la mirada, parece que no se arrepiente de nada.
- ¿Enfrentarte? ¿Para qué si ya sé todo? ¡Tú me engañaste desde el principio! – me acusa con total certeza - ¿Por qué hiciste esto? ¿Es un juego para ti? ¡Sabías perfectamente bien lo mucho que detesto a tu familia y aún así… me engañaste! – la avalancha de sentimientos no me dejan pensar con claridad y no quiero que los malos ganen la batalla.
- Está bien… admito mi error, debí presentarme apropiadamente desde un principio. Pero Mar, mis intenciones jamás fueron malas. Las cosas simplemente sucedieron.
- ¡¿Simplemente sucedieron?! ¡Le arrebataste la empresa familiar a mi padre, lo humillaste públicamente, le quitaste hasta la casa en la que se crio y lo echaste como perro a la calle! ¡Sin un centavo para mantener a su familia! ¿Vas a negar eso? – enserio trato que la ira no me gobierne en este instante, pero ella no colabora.
- No lo niego, yo hice todo eso. Pero lo hice de manera legal y directa – admito – Y tu padre merecía ir a la cárcel por los negocios que hacía – le informo – Pero Logan decidió contenerse, por ti.
- ¡Eres un maldito imbécil despiadado! – su insulto me duele, pero duele más ver el odio puro en su mirada.
- ¡Hice mi trabajo y en ese momento no te conocía! – me acerco un poco más a ella - ¡Esa es la diferencia! Puede que yo te haya lastimado, pero fue sin intención; un daño colateral en un negocio más. ¿Pero tú? – la acorralo contra la barandilla del balcón – Tú sabías Mar, sabías cuanto iba a lastimarme y aún así; decidiste hacerlo – me sostiene la mirada, pero noto un leve temblor en sus labios - ¿Estás contenta ahora que lograste herirme de esta manera? – no responde; intenta regresar a la habitación, pero la detengo sujetándola por los hombros y pegándola de nuevo a la barandilla - ¿Lo estás?
- Sí – la observo con incredulidad, no sabia que era capaz de albergar este nivel de frialdad – Ahora sabes lo que se siente que jodan a tu familia.
- ¡Mi familia es inocente a diferencia de tu padre! – grito sobresaltándola, la suelto mientras respiro profundamente; intentando recobrar mis sentidos – Bien, ahora que ya has hecho lo que querías. Necesitamos calmarnos y superar esto.
- ¿De que diablos hablas? – ahora es ella la que me ve con incredulidad - ¿Superar esto?
- Mar, si estás dispuesta a perdonar lo que hice y olvidarlo. Aún podemos…
- No quiero – afirma – No quiero tener nada que ver contigo y con tu familia ¿no lo entiendes?
- No, no lo entiendo. Te recuerdo que llevas a mi hijo en tu vientre.
- ¡Mi hijo, solo es mío!
- ¡Nuestro! – le grito – Y no voy a permitir que me apartes de su lado ¿está claro?
- No te quiero en mi vida, no soporto siquiera la idea de haber tenido algo que ver con un De Santi. Me voy a largar de este lugar y no vamos a volver a vernos.
- Has perdido la cabeza por completo. El bebé que llevas en tu interior también es un De Santi ¿lo detestas también a él?
- Mi bebé es un Lauder, jamás llevará tu asqueroso apellido.
- Mar, basta: no quiero seguir escuchando esto – pido. Me dejo caer sobre una silla totalmente exhausto tanto física como mentalmente. El silencio cae sobre nosotros, quiero pensar que es porque nuestros sentimientos impiden que digamos algo lógico. Pero lo cierto es que no quiero perderla. – Te Amo – susurro captando su atención - ¿Eso no vale nada para ti?
- ¿Esperas que después de tantas mentiras, crea lo que dices?
- Es la verdad – le aseguro
- ¿Y porque decides decirlo por primera vez ahora?
- No quiero perderte – confieso – Aunque odie sentirme vulnerable, quiero hablarte con la verdad de ahora en adelante.
- Si vas a decirme la verdad… quiero saber ¿Por qué te acercaste a mí? – entiendo que sienta curiosidad, pero la verdad es que ni siquiera yo lo sé.
- Al principio solo sentía curiosidad, eres la primera persona en decir que me odia tan abiertamente. En mi mundo, las personas suelen decirlo en voz baja o guardárselo para si mismos, por miedo a las represalias. Pero a ti no te importaba nada, lo expresabas porque lo sentías y punto. Luego empezamos a compartir momentos juntos y en mi soledad, eras tan cálida – ella permanece en silencio – No pude separarme de ti por mucho tiempo y luego tuvimos sexo, nos acercamos más al enterarnos de tu embarazo y aquí estamos – digo sin más.
- Me voy a casa – se adentra rápidamente en la habitación, lo que me obliga a seguirla.
- No hagas esto, Mar…
- ¿En verdad quieres vivir conmigo como si nada pasara? ¡Es una locura! Lo mejor es que cada uno siga su camino.
- ¿Por qué quieres apartarme de mi hijo? – ella deja salir un largo suspiro
- ¿Es solo por eso por lo que intentas retenerme tan desesperadamente?
- No quiero ser un desconocido para él en el futuro, me niego a serlo.
- Aún falta para que nazca, podemos hablarlo cuando suceda. Por el momento, no hay motivos para que sigamos hablando.
- ¿Tanto me odias? ¿Mi sola existencia es tan desagradable para ti?
- Lo nuestro no va a funcionar porque todo lo que creí de ti, son mentiras.
- ¡No lo son! Yo soy Kavin, soy Asthon… lo único que hice fue ocultar mi apellido. Pero dime, desde que nos conocemos ¿he hecho algo para lastimarte a ti o a tu familia?
- Actuaste por mera culpa – responde – No te creo, Kavin – observo como toma su maleta, lista para empacar sus cosas. El pánico me llega a la garganta, no sé qué más puedo hacer o decir para convencerla.
- No lo hice por culpa, lo hice porque quería que estuvieras bien; sin preocupaciones.
- Basta, lo mejor es separarnos ¿no lo ves?
- ¿Por qué se te hace tan fácil dejarme? – la pregunta sale sin siquiera notarlo - ¿No sientes nada bueno por mí?
- Yo… tengo que irme – aparto la maleta de su mano.
- Está bien, pero no hoy. Es muy tarde ¿puedes esperar hasta mañana? – pido
- Kavin…
- Quiero que te quedes a mi lado, piensa en eso fríamente y respóndeme en la mañana. ¿entiendes? – no me responde. Pero decido darle algo de espacio, salgo de la habitación hecho una mierda; necesito aire -Troy – llamo mientras me coloco una chaqueta.
- ¿Señor?
- No quiero que Mar salga de este departamento bajo ninguna circunstancia ¿entendido?
- Sí.
- Bien – dicho esto, tomo el ascensor directamente al estacionamientos. Tomo mi motocicleta y salgo a la carretera en busca de aire frio, tranquilidad y algo de adrenalina. Los pensamientos atormentan mi mente. ¿Por qué todo se repite? Parece que mi destino siempre será mendigar amor y ser totalmente rechazado. Estoy harto de esto, ¿es mi culpa? ¿Hay algo mal en mí? O tal vez, solo soy ingenuo al pensar que ella puede elegirme y quedarse conmigo.