―Nunca me habías traído a tu departamento ―ella curioseó todo el lugar, sonriendo como niña pequeña cada que veía algo interesante, deslumbrada quedó cuando vio un estante con pequeños carros, ella chilló y le pidió permiso para poder tomar alguno. Iyali incluso le regaló uno, sonriendo mientras seguían en el sofá acostado junto con Eros, quién dormía después de haber corrido mucho en el parque. Habían llegado hace media hora, reían felices como si llevarán años de relación, pero, la realidad es que llevaban menos de una semana. Zoy, después de haber recorrido todo el departamento y decir que la ventana de su oficina era preciosa, fue directo acostarse con Iyali, sonriendo al sentir la caricia de él en su espalda. abraza su cuerpo y el rubio se inclinó, besando su frente con dulzura. ―

