CAPÍTULO VEINTIOCHO: ES UN SECRETO Acaba conmigo de una vez por todas para que yo me convierta en algo horrible y ahí recién te sientas culpable de la bestia, para que veas que tuve una oportunidad para liberarme y tú no lo quistes. ―Recuérdame porque estoy aquí ―la voz nerviosa de Oliver resonó en la pequeña habitación del hotel, Iyali dejó el libro aun lado e hizo una mueca, él estaba serio, sus ojos oscurecidos por lo irritado que se encontraba. Él era trasparente, era fácil saber cuándo algo le molestaba. El mejor amigo del abogado se sentó en el único sillón que había en esa habitación, cruzó sus largas piernas y lo observó. Era su amigo desde la secundaria, pero el corazón de Iyali lo reclamaba como un hermano desde la primera vez que lo vio, Oliver le dio una mano desde el comien

