[Gabriel] En horas de la noche, del día de nuestro matrimonio, alquilamos una suite de un hotel, y no dudamos en consumar nuestro amor durante toda la noche, no queríamos que ni de chiste nuestros padres se les ocurra solicitar una anulación. Así que nuestro matrimonio quedó más que consumado. Nos sentíamos como en la luna de tanta felicidad, sí, es verdad, nos habíamos casado jóvenes y apurados debido a la necesidad, pero eso no disminuía el amor que sentíamos el uno con el otro. Pero lo más difícil estaba por venir, no había ido en toda la noche a casa, y eso sin duda me ganaría una buena llamada de atención de mis padres, a pesar de haberles avisado que no iría a dormir, nunca le di una verdadera explicación y apagué mi celular para que no nos interrumpa nadie. Con Malu no había es

