[Johan] Han pasado dos semanas, dos semanas infernales donde no he podido ver ni hablar con Ángela. Creí que sería fácil, pero nuestros padres estuvieron un paso antes que nosotros. Lo del castigo iba muy en serio, y pudimos confirmarlo desde que nuestros celulares nos fueron retirados a ambos, por más que sin duda hicimos hasta lo imposible por no entregarlos. Pero eso no era lo peor, yo creí que, aunque no tenía mi celular, podría reunirme con Ángela en la universidad, pero estuve muy equivocado, al siguiente día antes de salir de casa, dispuesto a hablar con Ángela, Connor estaba en casa, esperándome. Me puso una pulsera con GPS imposible de retirarla sin un código o que se active una alarma, me dijeron que le habían puesto a Ángela una igual y que nuestra ubicación sería monitoread

