[Xander]
Estoy hecho una furia y quiero destrozar todo lo que veo, y tumbo todos los adornos de una mesa lateral haciendo un escándalo, me importa una mierda lo que los demás puedan pensar.
¿Por qué me está pasando esto a mí? ¿Por qué?
«¿Por qué?»
«¿Por qué?»
«¿Por qué?»
Me repito una y otra vez, como pude caer tan bajo para aceptar la desfachatez que dijo mi padre. Yo, de todas las personas, tener que casarme por obligación con esa mujer desagradable, ni que estuviéramos en la era de la pera, para tener que conformarme con un matrimonio arreglado.
Paso mi mano por mi cara, jalo mi cabello de pura frustración. Al casarme con Débora estoy cometiendo la más grande traición a mi difunta esposa, a la única mujer que he amado en mi vida.
Casarme con una arpía que no amo simplemente por las acciones de la empresa que ella me va a entregar me hace sentirme tan sucio. Aún no descubrimos quién ha adquirido la mayoría de las acciones de la compañía, durante tres años había sido tan silenciosa la forma de adquisición que recién me entero que ya no soy el accionista mayoritario por un 5%, yo poseo el 40% y el nuevo accionista tiene el 45%, ha comprado las acciones de casi todos los accionistas minoritarios en nuestras narices, como pudo pasar esto sin que nos diéramos cuenta, como nadie pudo ser capaz de notarlo hasta que fue muy tarde, Débora me dará el 15% en su poder luego de casarnos y así volvería a ser el accionista principal nuevamente.
Me siento sucio, como si me estuviera vendiendo por dinero al mejor postor. No tengo el más mínimo interés en Débora, y jamás podré responderle como esposo, solo será mi esposa en papel hasta que solucione el problema con las acciones.
Es la única solución que encontré por el momento, hasta que piense en algo que me haga ser nuevamente el dueño de mi propia empresa, desde que se fue mi Annie, todo ha sido un desastre, la extraño tanto, han pasado tres años y la herida de perderla sigue sangrando como el día que me dejó.
Suspiro y me desplomo en mi silla frente al escritorio, tapando mi rostro con las manos. Las lágrimas amenazan en salir, como es que he caído tan bajo, como le fallé tanto a mi Annie, que ni el fruto de nuestro arduo trabajo logré mantener.
Veo el piso de mi oficina hecho un desastre. Suspiro y sé que debo arreglarlo. No es justo para el personal de limpieza que por mi arranque de ira tengan que trabajar de más.
Cuando estoy por levantarme de mi asiento tocan mi puerta.
Trato de enderezarme, y recomponerme rápidamente, y digo en voz alta que pase a la persona que esté en la puerta. Me sorprende que se trata de una chica joven muy bonita, se acerca y me saluda cortésmente.
"Buenas tardes Sr. King, me llamo Georgiana Park y a partir de hoy soy su nueva asistente, me capacitaron con los softwares de la compañía y me indicaron que me reporte con usted de inmediato" me dice la chica con total seguridad, eso me agrada, ver la confianza en sus ojos, pero no todo puede ser lo que parece.
Lo que me faltaba es que sea otra mujer incompetente como mi asistente, aunque parezca lo contrario. Tengo tanto trabajo acumulado que no sé ni por dónde empezar.
"Por el momento necesito tener en orden las ventas, está por terminar el mes y necesito que todo esté en orden y al día en el sistema" Veo el tremendo bloque de carpetas en mi escritorio que no he tenido tiempo de leer, y le indico que los tome.
"Si Señor ya los ordeno y apenas esté en el sistema le notifico para su aprobación" Me mira fijamente.
"Y puede prepararme un café por favor" No sé, pero de alguna manera quiero ser amable con esta chica, algo dentro de mí me dice que no la trate mal como a las anteriores asistentes.
"Si claro señor, ya se lo preparo" Me da una pequeña sonrisa amable y veo que se acerca al mueble donde está mi cafetera.
Me sorprende que sepa dónde está la cafetera, es imposible saber que ese mueble es una especie de mini bar, ninguna de mis asistentes lo notó antes y simplemente no me interesó nunca decirles, siempre tenía mi taza lista y se las entregaba. Yo tengo mis propias tazas que solo las uso yo ahora, antes las compartía con mi Annie, no me gusta usar el de todo el personal de la compañía.
A los dos minutos regresa la chica y me entrega el café en mi taza favorita, que extraño, sólo Annie sabía que me gustaba tanto esa taza ya que ella me la había regalado poco antes de casarnos. Ya son tres años sin usarla, porque ya no sería nunca más lo mismo, pero siempre la mantenía limpia por si acaso, debo sonar como un ridículo sentimental.
Empiezo a beberlo y casi se me llenan de lágrimas los ojos, es idéntico al que me preparaba Annie, con la cantidad exacta de café y azúcar que a mi gusta, no he tomado un café a mi gusto desde hace tres años, y pensé que no volvería a tomar uno así, a mí me queda muy cargado o muy simple, muy dulce o amargo, sólo Annie los preparaba perfectos y ahora mi nueva asistente, la Srta. Park, no puedo creerlo.
Ella está parada viéndome con expectativa, no sé si espera un cumplido, pero no le daré el gusto, para eso se le paga.
"Puede retirarse Srta. Park" La miro con indiferencia y continúo lo que venía haciendo en mi computadora.
"Si Sr. King" Veo como su rostro se descompone ligeramente y se retira de forma silenciosa.
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.
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[Annie]
No sé cómo pude soportar verlo así, en ese estado, se lo veía tan triste, ha perdido peso, y yo sólo quería correr a sus brazos y llenarlo de besos, y decirle que todo estará bien, que ya volví y que no me separaré de él nunca.
Estoy segura que el café le gustó, se le notó en la expresión de su rostro, lo hice justo como se lo preparaba antes, espero no haber perdido mi toque.
Pero me preocupa que su oficina estaba destrozada, estuve tentada a decirle que lo recogería todo por él, pero me contuve.
Pasa un par de horas y tengo todas las ventas ordenadas, estaba muy atrasado el trabajo, pero la eficiencia me sobra, así que dejé archivadas las carpetas y el sistema al día, estaba muy acumulado todo, pero se me hizo muy fácil ya que tengo experiencia previa cuando estaba en mi cuerpo real.
Me levanto a la oficina de Xander ya que debo reportarme y de paso lo veo de nuevo. Respiro varias veces para calmar mi corazón enamorado, antes de tocar la puerta, estoy muy nerviosa.
"Adelante" Me dice mi amado Xander.
"Sr. King ya se encuentran al día las ventas, y el sistema está en orden listo para su aprobación, ¿hay algo más que necesite que haga?" esperando que me pida algo que me deje estar a su lado un poco más.
Lo veo en el suelo recogiendo las piezas rotas y de pronto se corta un dedo.
"Auchhh, ¡maldición!" Se queja Xander y veo que se ha hecho un corte no tan pequeño.
"Un momento señor, ya lo curo, no mueva la mano" Entro al baño rápidamente y tomo el botiquín, que bueno que no ha cambiado de lugar.
Xander me queda viendo de forma extraña, y reacciono, tratando lo más que puedo de disimular que entré como dueña de casa al baño de mi jefe y supe rápidamente donde estaba el botiquín, no importa, es un paso más para que me recuerde.
"Deme su mano por favor, le va a arder un poco" Casi temblando de los nervios, tomo su mano y empiezo a limpiar la herida con alcohol para desinfectarla, y en vista que ya no sangra, procedo a vendarla con suavidad, al finalizar tomo su mano y le doy un beso.
"Así ya no le va a doler y se curará más rápido" Le sonrío y me quedo helada, recién reacciono y me doy cuenta lo que acabo de hacer.
Él me mira con curiosidad y de una forma extraña que no se descifrar. ¡Hay no! ¡qué hice!, le acabo de besar la mano a mi jefe en mi primer día de trabajo, me ganó la costumbre, siempre le hacía y decía eso cuando él tenía una herida.
"Di.. Di... Discúlpeme señor no volverá a suceder, fue un error de mi parte" Me sonrojo violentamente y trato de salir de inmediato para que no vea lo avergonzada que me siento en este momento.
Xander sostiene mi mano antes de poder levantarme.
"No te preocupes, fue lindo de tu parte, muchas gracias por atenderme así" Me siento aún más sonrojada, pero su expresión se suavizó un poco y eso me alegra, podemos considerarlo como un avance.
"No fue nada señor, creo que me dejé llevar por la costumbre, ya le ayudo a retirar todo esto, no se vaya a lastimar nuevamente" Tomo una funda de las que están en el piso y recojo rápidamente todo y me retiro a mi oficina.
Camino y ni siquiera puedo mirarlo, con mi corazón latiendo a mil por hora.
Como amo a mi Xander y me sonrojo sólo de recordar que lo tuve tan cerca de mí, han pasado tres años desde la última vez que pude tocarlo y ahora inclusive pude besar su mano.
Algo que pensé no podría hacerlo hasta dentro de mucho mucho tiempo. Pero aquí estoy suspirando como colegiala por mi esposo aunque él todavía no me vea de la misma manera.
Me volverás a amar Xander, eso te lo prometo o me dejo de llamar Annie Larson o debería decir Georgiana Park.