14

4182 Palabras
Lo primero que hago al bajar del helicóptero, es fijar mi mirada en él. El corazón empezó a latir tan fuerte que temo que se salga, el pum-pum se mantiene en mis oídos muy fuerte. Mis manos empezaron a sudar, y tuve que limpiarlas en el pantalón ajustado n***o que traigo. Empiezo a caminar para llegar a él, y pienso, ¿algo habrá cambiado desde que le dije que lo amaba? ¿Él aún me ama? ¿Mantendremos una relación amorosa? Siendo sincera, quiero volver a ser su novia, y en los casos dónde había perdido mi memoria, su prometida. Matt me había propuesto matrimonio antes de que una bala perforara mi cabeza. Mis nervios me controlan por completo ya al tenerlo junto a mí, justo al frente, mirándolo cara a cara. Y lo único en que puedo pensar es en que me bese. Miro sus ojos grises y de sus ojos, a sus labios que a mi vista me parecen muy apetecibles. ¿Pero qué me pasa?, pienso. Matt me hace perder la cordura cuando estoy junto a él, ¿cómo no me di cuenta antes? ¿Por qué mierdas no luche contra el prototipo C? Desvío la mirada soltando un suspiro. Unas manos fuertes sujetan mi cintura y me hacen soltar un grito de sorpresa, pero en cuanto sé quién es, me calmo. Matt me está sosteniendo cómo si me fuera a caer en algún momento, y lo creo, mis piernas se convirtieron en gelatina justo ahora. Puedo jurar que en cualquier momento me convertiré en papilla delante de Matt. Sus manos suaves tocan mi mejilla y cierro los ojos solamente pensando en su tacto. Es suave y cariñoso, un toque delicado que me hace pensar que él piensa que me romperé en algún momento, y sólo quiere ser suave conmigo. ¡Dios! Necesitaba esto. Mis ojos se abren de nuevo, y veo cómo Matt me observa de pies a cabeza, quedándose después en mis ojos. El brillo, aquél brillo hace acto de presencia, y mi corazón late aún más con fuerza. No, no puedo más. -Bésame-le pido en un hilo de voz. Más no creí que lo hiciera, pero ya era muy tarde. Su boca encontró la mía haciendo explosión. Es un beso rudo y lleno de amor, mis manos van a su cuello, tomando un poco de su cabello para jalarlo. Chupo suavemente su labio inferior, y Matt me atrae más a él soltando un gruñido por su parte. Nos separamos en busca de aire, sólo nos quedamos viendo. Yo sonrío, y él lo hace igual. -Me alegra saber que estás de vuelta-susurra y mi estómago hormiguea-. Te extrañe cómo no tienes una idea, fue difícil para mí mantenerme lejos, ¿sabes? Nunca bajes la guardia Abby. Nuevamente, en mi garganta aparece un nudo y lo trago. Este no es momento para llorar. -Deberíamos irnos-río-, ya después hablaremos sólos. Me siento observada por unos segundos, y me giro para morir a mi alrededor. Nada más hay hombres de la asociación con metralletas en manos y chalecos, me fijo en Matt quién también trae chaleco pero con él nada más trae una 9mm. Su favorita y es la mía también. Dónde nos encontramos es un aeropuerto privado que Dominic o debería decir mi tío John, construyó hace tiempo. Pero aún así no me quitan la ligera molestia de que nos observan. -Hay que salir de aquí-le susurro a Matt. De la parte trasera de mi pantalón, saco una glock 17 y Matt me imita, sacando su 9mm. Me mira comprendiendo lo mismo que yo, están aquí para atacarnos. Matt da la orden a nuestros hombres de estar atentos y seguirnos de cerca. Puedo ver los autos un poco lejos, pero puedo asegurar que llegaremos a tiempo. Matt me toma del codo para apresurar más el paso, y de nuevo observo el lugar, llevando la sorpresa de que nos van a disparar por detrás. -¡Contacto! -les grito a todos para que empiecen a disparar a dónde yo lo hago. Hay alrededor de veinte hombres, y nosotros sólo somos ocho. Me encargo de disparar tiros precisos en la frente, pero luego recuerdo una cosa. Prototipo H y K. Ellos están bajo los efectos del prototipo, y tendremos que salir de aquí, nunca podremos con ellos, al menos de que hayan granadas. -Matt-le llamó pero parece tan concentrado que no me hace caso, una bala pasa por mi hombro rozándolo pero no me inmuto ante el dolor-. ¡Matthew tenemos que salir de aquí! Le grito, y su mirada recae en mi hombro que está cubierto en sangre. Trata de tocarlo pero alejo su mano de un manotazo, en este mismo instante tenemos que irnos. -Prototipos H y K-le comento, y tiro de su mano para correr a los autos,no se mueve-, están bajo el efecto, vámonos Matt, olvida a nuestros hombres. -Tienes que salir tú-musita-. ¡Al suelo! Me tira al suelo junto a él, y luego escucho la explosión de una granada cerca de nosotros. Nos levantamos nuevamente, y detrás de Matt aparece un hombre dispuesto a arrancarle la cabeza, rápidamente una bala impacta en su frente y cae desplomado al piso. Miro a Matt dispuesta a pegarle un puñetazo, pero él me aparta poniéndome detrás de su espalda. Tenía un hombre detrás de mí, nuevamente he bajado la guardia. Suelto un grito de frustración mirando a mis lados. Todo está destruido y quedan mínimo tres hombres contra quince. Jalo la mano de Matt para obligarlo a correr conmigo y nuevamente me detiene, ya llegué a mi límite, si piensa que lo dejaré aquí sólo está pensando muy mal. Me volteo propinándole un puñetazo en la nariz, escucho como cruje y me lamento un poco de haberle golpeado tan duro al amor de mi vida. Se limpia los rastros de sangre, y me mira cómo si me hubiera salido un tercer ojo. Balas impactan hacia nosotros y no nos queda de otra que escondernos detrás del helicóptero, pero esto no será por mucho tiempo. Escucho el sonido de otra granada y bajo la cabeza por instinto. -No me iré de aquí sin ti, ¿me oyes? -le grito molesta-. Vendrás conmigo al auto, ¿sí? Por favor cariño, no quiero perderte, ellos están bajo los prototipos, ¿entiendes eso? Son más fuertes y ágiles que nosotros, matarlos nos tomará tiempo, vámonos Matt, no nos queda mucho tiempo. -Yo te cubro las espaldas-dice entredientes-. Te amo. El corazón vuelve a latir con fuerza en mi cavidad torácica. Él deja un suave beso en mis labios y nuevamente nos levantamos dispuestos a correr. Espero la señal de Matt para echarme a correr, y cuando lo hace, echo a correr a los cerros que ya los veo cerca de mí. Otra bala vuelve a rozar en mi dirección, peor en la pierna. Suelto un grito debido al impacto pero no me detiene cuando llego al auto. Ya al sentirme segura, abro la puerta de copiloto, y disparo a la dirección de Matt para cubrir su espalda. Viene corriendo hacía mí cómo si fuera la última vez que nos veremos, y sé que no es así. Los hombres bajo el efecto de los prototipos se acercan aún más, y veo en las manos de uno una granada. Y esa granada va a ser lanzada en nuestra dirección. El corazón lo siento en la garganta, y disparo a un hombre que estaba a punto de echarse encima a Matt para interceptarlo. La bala no le hace efecto, porque sigue de pie cómo si nada hubiera pasado. Ya al ver a Matt cerca de mí, respiro un poco tranquila, pero no dudó en decirle lo de la granada. -¡Una granada Matt! -le grito. -¡Lo sé, enciende el auto! -me pide y eso hago. Matt abre la cajuela de atrás, y de ella saca una pila de granadas juntas y ya entiendo su idea. En cuestión de segundos Matt las lanza en dirección a los hombres y dispara cuando casi tocan el suelo. El fuego no tarda en venir, y no me doy cuenta cuando Matt ya ha arrancado el coche para salir de ahí. Mi última mirada se detiene en Jung, que está parada en la puerta principal del aeropuerto. -Llévame dónde Ashier-es lo último que digo, sosteniéndole la mirada a Jung. Lo primero que hago al bajar del helicóptero, es fijar mi mirada en él. El corazón empezó a latir tan fuerte que temo que se salga, el pum-pum se mantiene en mis oídos muy fuerte. Mis manos empezaron a sudar, y tuve que limpiarlas en el pantalón ajustado n***o que traigo. Empiezo a caminar para llegar a él, y pienso, ¿algo habrá cambiado desde que le dije que lo amaba? ¿Él aún me ama? ¿Mantendremos una relación amorosa? Siendo sincera, quiero volver a ser su novia, y en los casos dónde había perdido mi memoria, su prometida. Matt me había propuesto matrimonio antes de que una bala perforara mi cabeza. Mis nervios me controlan por completo ya al tenerlo junto a mí, justo al frente, mirándolo cara a cara. Y lo único en que puedo pensar es en que me bese. Miro sus ojos grises y de sus ojos, a sus labios que a mi vista me parecen muy apetecibles. ¿Pero qué me pasa?, pienso. Matt me hace perder la cordura cuando estoy junto a él, ¿cómo no me di cuenta antes? ¿Por qué mierdas no luche contra el prototipo C? Desvío la mirada soltando un suspiro. Unas manos fuertes sujetan mi cintura y me hacen soltar un grito de sorpresa, pero en cuanto sé quién es, me calmo. Matt me está sosteniendo cómo si me fuera a caer en algún momento, y lo creo, mis piernas se convirtieron en gelatina justo ahora. Puedo jurar que en cualquier momento me convertiré en papilla delante de Matt. Sus manos suaves tocan mi mejilla y cierro los ojos solamente pensando en su tacto. Es suave y cariñoso, un toque delicado que me hace pensar que él piensa que me romperé en algún momento, y sólo quiere ser suave conmigo. ¡Dios! Necesitaba esto. Mis ojos se abren de nuevo, y veo cómo Matt me observa de pies a cabeza, quedándose después en mis ojos. El brillo, aquél brillo hace acto de presencia, y mi corazón late aún más con fuerza. No, no puedo más. -Bésame-le pido en un hilo de voz. Más no creí que lo hiciera, pero ya era muy tarde. Su boca encontró la mía haciendo explosión. Es un beso rudo y lleno de amor, mis manos van a su cuello, tomando un poco de su cabello para jalarlo. Chupo suavemente su labio inferior, y Matt me atrae más a él soltando un gruñido por su parte. Nos separamos en busca de aire, sólo nos quedamos viendo. Yo sonrío, y él lo hace igual. -Me alegra saber que estás de vuelta-susurra y mi estómago hormiguea-. Te extrañe cómo no tienes una idea, fue difícil para mí mantenerme lejos, ¿sabes? Nunca bajes la guardia Abby. Nuevamente, en mi garganta aparece un nudo y lo trago. Este no es momento para llorar. -Deberíamos irnos-río-, ya después hablaremos sólos. Me siento observada por unos segundos, y me giro para morir a mi alrededor. Nada más hay hombres de la asociación con metralletas en manos y chalecos, me fijo en Matt quién también trae chaleco pero con él nada más trae una 9mm. Su favorita y es la mía también. Dónde nos encontramos es un aeropuerto privado que Dominic o debería decir mi tío John, construyó hace tiempo. Pero aún así no me quitan la ligera molestia de que nos observan. -Hay que salir de aquí-le susurro a Matt. De la parte trasera de mi pantalón, saco una glock 17 y Matt me imita, sacando su 9mm. Me mira comprendiendo lo mismo que yo, están aquí para atacarnos. Matt da la orden a nuestros hombres de estar atentos y seguirnos de cerca. Puedo ver los autos un poco lejos, pero puedo asegurar que llegaremos a tiempo. Matt me toma del codo para apresurar más el paso, y de nuevo observo el lugar, llevando la sorpresa de que nos van a disparar por detrás. -¡Contacto! -les grito a todos para que empiecen a disparar a dónde yo lo hago. Hay alrededor de veinte hombres, y nosotros sólo somos ocho. Me encargo de disparar tiros precisos en la frente, pero luego recuerdo una cosa. Prototipo H y K. Ellos están bajo los efectos del prototipo, y tendremos que salir de aquí, nunca podremos con ellos, al menos de que hayan granadas. -Matt-le llamó pero parece tan concentrado que no me hace caso, una bala pasa por mi hombro rozándolo pero no me inmuto ante el dolor-. ¡Matthew tenemos que salir de aquí! Le grito, y su mirada recae en mi hombro que está cubierto en sangre. Trata de tocarlo pero alejo su mano de un manotazo, en este mismo instante tenemos que irnos. -Prototipos H y K-le comento, y tiro de su mano para correr a los autos,no se mueve-, están bajo el efecto, vámonos Matt, olvida a nuestros hombres. -Tienes que salir tú-musita-. ¡Al suelo! Me tira al suelo junto a él, y luego escucho la explosión de una granada cerca de nosotros. Nos levantamos nuevamente, y detrás de Matt aparece un hombre dispuesto a arrancarle la cabeza, rápidamente una bala impacta en su frente y cae desplomado al piso. Miro a Matt dispuesta a pegarle un puñetazo, pero él me aparta poniéndome detrás de su espalda. Tenía un hombre detrás de mí, nuevamente he bajado la guardia. Suelto un grito de frustración mirando a mis lados. Todo está destruido y quedan mínimo tres hombres contra quince. Jalo la mano de Matt para obligarlo a correr conmigo y nuevamente me detiene, ya llegué a mi límite, si piensa que lo dejaré aquí sólo está pensando muy mal. Me volteo propinándole un puñetazo en la nariz, escucho como cruje y me lamento un poco de haberle golpeado tan duro al amor de mi vida. Se limpia los rastros de sangre, y me mira cómo si me hubiera salido un tercer ojo. Balas impactan hacia nosotros y no nos queda de otra que escondernos detrás del helicóptero, pero esto no será por mucho tiempo. Escucho el sonido de otra granada y bajo la cabeza por instinto. -No me iré de aquí sin ti, ¿me oyes? -le grito molesta-. Vendrás conmigo al auto, ¿sí? Por favor cariño, no quiero perderte, ellos están bajo los prototipos, ¿entiendes eso? Son más fuertes y ágiles que nosotros, matarlos nos tomará tiempo, vámonos Matt, no nos queda mucho tiempo. -Yo te cubro las espaldas-dice entredientes-. Te amo. El corazón vuelve a latir con fuerza en mi cavidad torácica. Él deja un suave beso en mis labios y nuevamente nos levantamos dispuestos a correr. Espero la señal de Matt para echarme a correr, y cuando lo hace, echo a correr a los cerros que ya los veo cerca de mí. Otra bala vuelve a rozar en mi dirección, peor en la pierna. Suelto un grito debido al impacto pero no me detiene cuando llego al auto. Ya al sentirme segura, abro la puerta de copiloto, y disparo a la dirección de Matt para cubrir su espalda. Viene corriendo hacía mí cómo si fuera la última vez que nos veremos, y sé que no es así. Los hombres bajo el efecto de los prototipos se acercan aún más, y veo en las manos de uno una granada. Y esa granada va a ser lanzada en nuestra dirección. El corazón lo siento en la garganta, y disparo a un hombre que estaba a punto de echarse encima a Matt para interceptarlo. La bala no le hace efecto, porque sigue de pie cómo si nada hubiera pasado. Ya al ver a Matt cerca de mí, respiro un poco tranquila, pero no dudó en decirle lo de la granada. -¡Una granada Matt! -le grito. -¡Lo sé, enciende el auto! -me pide y eso hago. Matt abre la cajuela de atrás, y de ella saca una pila de granadas juntas y ya entiendo su idea. En cuestión de segundos Matt las lanza en dirección a los hombres y dispara cuando casi tocan el suelo. El fuego no tarda en venir, y no me doy cuenta cuando Matt ya ha arrancado el coche para salir de ahí. Mi última mirada se detiene en Jung, que está parada en la puerta principal del aeropuerto. -Llévame dónde Ashier-es lo último que digo, sosteniéndole la mirada a Jung. Lo primero que hago al bajar del helicóptero, es fijar mi mirada en él. El corazón empezó a latir tan fuerte que temo que se salga, el pum-pum se mantiene en mis oídos muy fuerte. Mis manos empezaron a sudar, y tuve que limpiarlas en el pantalón ajustado n***o que traigo. Empiezo a caminar para llegar a él, y pienso, ¿algo habrá cambiado desde que le dije que lo amaba? ¿Él aún me ama? ¿Mantendremos una relación amorosa? Siendo sincera, quiero volver a ser su novia, y en los casos dónde había perdido mi memoria, su prometida. Matt me había propuesto matrimonio antes de que una bala perforara mi cabeza. Mis nervios me controlan por completo ya al tenerlo junto a mí, justo al frente, mirándolo cara a cara. Y lo único en que puedo pensar es en que me bese. Miro sus ojos grises y de sus ojos, a sus labios que a mi vista me parecen muy apetecibles. ¿Pero qué me pasa?, pienso. Matt me hace perder la cordura cuando estoy junto a él, ¿cómo no me di cuenta antes? ¿Por qué mierdas no luche contra el prototipo C? Desvío la mirada soltando un suspiro. Unas manos fuertes sujetan mi cintura y me hacen soltar un grito de sorpresa, pero en cuanto sé quién es, me calmo. Matt me está sosteniendo cómo si me fuera a caer en algún momento, y lo creo, mis piernas se convirtieron en gelatina justo ahora. Puedo jurar que en cualquier momento me convertiré en papilla delante de Matt. Sus manos suaves tocan mi mejilla y cierro los ojos solamente pensando en su tacto. Es suave y cariñoso, un toque delicado que me hace pensar que él piensa que me romperé en algún momento, y sólo quiere ser suave conmigo. ¡Dios! Necesitaba esto. Mis ojos se abren de nuevo, y veo cómo Matt me observa de pies a cabeza, quedándose después en mis ojos. El brillo, aquél brillo hace acto de presencia, y mi corazón late aún más con fuerza. No, no puedo más. -Bésame-le pido en un hilo de voz. Más no creí que lo hiciera, pero ya era muy tarde. Su boca encontró la mía haciendo explosión. Es un beso rudo y lleno de amor, mis manos van a su cuello, tomando un poco de su cabello para jalarlo. Chupo suavemente su labio inferior, y Matt me atrae más a él soltando un gruñido por su parte. Nos separamos en busca de aire, sólo nos quedamos viendo. Yo sonrío, y él lo hace igual. -Me alegra saber que estás de vuelta-susurra y mi estómago hormiguea-. Te extrañe cómo no tienes una idea, fue difícil para mí mantenerme lejos, ¿sabes? Nunca bajes la guardia Abby. Nuevamente, en mi garganta aparece un nudo y lo trago. Este no es momento para llorar. -Deberíamos irnos-río-, ya después hablaremos sólos. Me siento observada por unos segundos, y me giro para morir a mi alrededor. Nada más hay hombres de la asociación con metralletas en manos y chalecos, me fijo en Matt quién también trae chaleco pero con él nada más trae una 9mm. Su favorita y es la mía también. Dónde nos encontramos es un aeropuerto privado que Dominic o debería decir mi tío John, construyó hace tiempo. Pero aún así no me quitan la ligera molestia de que nos observan. -Hay que salir de aquí-le susurro a Matt. De la parte trasera de mi pantalón, saco una glock 17 y Matt me imita, sacando su 9mm. Me mira comprendiendo lo mismo que yo, están aquí para atacarnos. Matt da la orden a nuestros hombres de estar atentos y seguirnos de cerca. Puedo ver los autos un poco lejos, pero puedo asegurar que llegaremos a tiempo. Matt me toma del codo para apresurar más el paso, y de nuevo observo el lugar, llevando la sorpresa de que nos van a disparar por detrás. -¡Contacto! -les grito a todos para que empiecen a disparar a dónde yo lo hago. Hay alrededor de veinte hombres, y nosotros sólo somos ocho. Me encargo de disparar tiros precisos en la frente, pero luego recuerdo una cosa. Prototipo H y K. Ellos están bajo los efectos del prototipo, y tendremos que salir de aquí, nunca podremos con ellos, al menos de que hayan granadas. -Matt-le llamó pero parece tan concentrado que no me hace caso, una bala pasa por mi hombro rozándolo pero no me inmuto ante el dolor-. ¡Matthew tenemos que salir de aquí! Le grito, y su mirada recae en mi hombro que está cubierto en sangre. Trata de tocarlo pero alejo su mano de un manotazo, en este mismo instante tenemos que irnos. -Prototipos H y K-le comento, y tiro de su mano para correr a los autos,no se mueve-, están bajo el efecto, vámonos Matt, olvida a nuestros hombres. -Tienes que salir tú-musita-. ¡Al suelo! Me tira al suelo junto a él, y luego escucho la explosión de una granada cerca de nosotros. Nos levantamos nuevamente, y detrás de Matt aparece un hombre dispuesto a arrancarle la cabeza, rápidamente una bala impacta en su frente y cae desplomado al piso. Miro a Matt dispuesta a pegarle un puñetazo, pero él me aparta poniéndome detrás de su espalda. Tenía un hombre detrás de mí, nuevamente he bajado la guardia. Suelto un grito de frustración mirando a mis lados. Todo está destruido y quedan mínimo tres hombres contra quince. Jalo la mano de Matt para obligarlo a correr conmigo y nuevamente me detiene, ya llegué a mi límite, si piensa que lo dejaré aquí sólo está pensando muy mal. Me volteo propinándole un puñetazo en la nariz, escucho como cruje y me lamento un poco de haberle golpeado tan duro al amor de mi vida. Se limpia los rastros de sangre, y me mira cómo si me hubiera salido un tercer ojo. Balas impactan hacia nosotros y no nos queda de otra que escondernos detrás del helicóptero, pero esto no será por mucho tiempo. Escucho el sonido de otra granada y bajo la cabeza por instinto. -No me iré de aquí sin ti, ¿me oyes? -le grito molesta-. Vendrás conmigo al auto, ¿sí? Por favor cariño, no quiero perderte, ellos están bajo los prototipos, ¿entiendes eso? Son más fuertes y ágiles que nosotros, matarlos nos tomará tiempo, vámonos Matt, no nos queda mucho tiempo. -Yo te cubro las espaldas-dice entredientes-. Te amo. El corazón vuelve a latir con fuerza en mi cavidad torácica. Él deja un suave beso en mis labios y nuevamente nos levantamos dispuestos a correr. Espero la señal de Matt para echarme a correr, y cuando lo hace, echo a correr a los cerros que ya los veo cerca de mí. Otra bala vuelve a rozar en mi dirección, peor en la pierna. Suelto un grito debido al impacto pero no me detiene cuando llego al auto. Ya al sentirme segura, abro la puerta de copiloto, y disparo a la dirección de Matt para cubrir su espalda. Viene corriendo hacía mí cómo si fuera la última vez que nos veremos, y sé que no es así. Los hombres bajo el efecto de los prototipos se acercan aún más, y veo en las manos de uno una granada. Y esa granada va a ser lanzada en nuestra dirección. El corazón lo siento en la garganta, y disparo a un hombre que estaba a punto de echarse encima a Matt para interceptarlo. La bala no le hace efecto, porque sigue de pie cómo si nada hubiera pasado. Ya al ver a Matt cerca de mí, respiro un poco tranquila, pero no dudó en decirle lo de la granada. -¡Una granada Matt! -le grito. -¡Lo sé, enciende el auto! -me pide y eso hago. Matt abre la cajuela de atrás, y de ella saca una pila de granadas juntas y ya entiendo su idea. En cuestión de segundos Matt las lanza en dirección a los hombres y dispara cuando casi tocan el suelo. El fuego no tarda en venir, y no me doy cuenta cuando Matt ya ha arrancado el coche para salir de ahí. Mi última mirada se detiene en Jung, que está parada en la puerta principal del aeropuerto. -Llévame dónde Ashier-es lo último que digo, sosteniéndole la mirada a Jung.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR