-¿Estás segura que funcionará? -No lo sé-suspiró llena de frustración. No creía que ellos se escaparían tan fácilmente de sus manos, y sin embargo lo habían hecho. Quizás, los perros no llegarían. No obstante, al imaginarse las cabezas de los dos colgando de las fauces de sus hermosos experimentos, una leve sensación de excitación y alegría la recorrieron como una víbora. - Pero tengo deseos de que así sea-contestó finalmente sonriendo como una loca. Las arpías la miraron con aprensión ¿Acaso está más loca que antes? Se preguntó una de ellas, Care, temiendo que aquella locura se volviera un impedimento para pelear o se debiera a que Griselda estaba envejeciendo. Lis, miró a sus hermanas y comenzó a pensar en el cambio tan radical que habían sufrido en una noche, mientras su vista se p

