–Ya está todo colocado en el frigorífico señor. –De acuerdo, recuerda que tienes el fin de semana libre. – ¡Gracias, señor! Es usted un buen hombre. –No Nahia, no soy un buen hombre, te estoy dando el fin de semana porque quiero estar solo con mí… –Regresaré el martes señor. –De acuerdo Nahia. –Me molestaba cuando me decían que era un buen hombre, porque no lo era, yo era un peligro, mi nombre significaba peligro, hablar de Markus Hierro en Estambul y fuera de ella significaba pánico, era la fama que había creado sin proponérmelo. Nahia era quién mantenía mi ático en pulcras condiciones, venía todos los días. Cuando le dije que le daba el fin de semana libre, fue al supermercado a comprar comida. Intentaba cuidarme, y mantenía mi ático parecido a un hogar, yo se lo

