Tuve que bajar de la cama porque no soportaba su mirada, era una mirada que me dejaba vulnerable y yo no era un hombre endeble, era el mayor capo de la mafia turca, era quien controlaba una de las organizaciones más grande de Estambul. De reojo vi como la puta a la que me había follado dos veces sin saber su nombre se levantó y se dirigió al baño. Yo seguí encogido con mis rodillas llegando casi hasta mi cara sentando delante de la cama. Necesitaba que alguien me explicara qué mierda era lo que acababa de pasar. No tenía dudas de que era la misma puta que me folle hacía más de tres meses, pero la otra parte era la que no entendía, ¿Cómo cojones una puta de su categoría trabajaba en una de las tiendas de Prada? ¿Eran compartible los dos trabajos? Iba camino a una reunión con el cartel

