– ¡Llul… mira su teléfono emite señal! –Mi mano temblaba, mi teléfono estaba a punto de caer si Llul no lo hubiese sostenido. Según las coordenadas estaba en un polígono industrial a unos cincuenta kilómetros, y donde había quedado con el rey era en un descampado a unos veinte kilómetros que fue donde tuve el enfrentamiento con el príncipe, eso quería decir que no tenía intención de entregarme a Thairé, que era una trampa. –Tenemos que cambiar el plan. –Teníamos francotiradores en todos los puntos estratégicos del descampado, pero en ese polígono no teníamos a nadie. –No, todo lo contrario. –Mi cerebro iba a mil revoluciones por segundos –. El plan se queda como está, él espera que yo vaya ahí, pero mientras me espera en el descampado nosotros iremos a ese polígono y rescataremos a

