Llegamos a casa de sus padres, Llul se quedó en el coche, pero yo entré con ella, necesitaba asegurarme de que sus padres cogerían ese crucero, si no lo hacían Thairé no iba a querer a acompañarme a Estambul y yo tenía que regresar, pero no lo haría sin ella. –Papá… mamá él es Markus… mi… –Novio. –Completé la frase sin dudarlo. –Usted es el mismo de ayer. –Si papá, perdona por ponerte en esa situación, estábamos enfadados y… – ¿Y qué ha pasado para que ya no lo estéis? –Buena pregunta, podría contestarle, por ejemplo; «Suegro, ha pasado que la han secuestrado y he tenido que matar a unos cuantos para traerla de vuelta» en cambio contesté algo muy diferente. –Que le he pedido perdón por haber llegado tarde, he tenido que volar desde Estambul. –Si… papá…

