CAPÍTULO 38 IANKOOK . . No sé si estoy loco, bipolar, o qué mierda me pasa. Solo sé que mientras jugaba a que no la tenía en frente y hablaba de ella con alguien más, caí en cuenta de que me enamoré de ella. También lo admití en voz alta y eso es demasiado intenso. Seré estúpido, ¿no me podía dar cuenta frente a otra persona? Qué idiota, terminé enamorado de la mujer que no me va a corresponder. ¿Cuántas veces dije que no quería ser ese imbécil? ¡Pues lo soy! Volví a salir huyendo como gallina, encima el padre ahí parado en la puerta. ¿Habrá escuchado todo? No sé, pero no creo jamás haber quedado tan pálido en mi vida. No me da miedo que sepa que estoy loco por su hija, sino la parte en que hablaba de nosotros en la cama. O sea, el hombre escuchó cómo profano la campanilla de la gar

