Una de sus manos llegó al cierre del vestido y este con facilidad fue bajado y la prenda fue víctima de la gravedad, pero en cuanto se vio semidesnuda frente a él cayó en cuenta de lo que estaba pasando y dio media vuelta para encerrarse en el baño. Estaba asustada, le estaba costando reconocer que estaba enamorada de ese hombre y que deseaba haber terminado lo que empezaba, sin embargo el miedo fue mas fuerte, escuchó que tocaba a la puerta, insistió en repetidas ocasiones y terminó por retirarse, no antes de ofrecerle una disculpa por lo ocurrido. Luego de unos minutos salió del baño, traía puesta una bata ya que cubría el cachetero de encaje rojo que llevaba puesto minutos atrás, tomó el teléfono y llamó a Evan, quien al primer timbrazo respondió. —Hola, nena ¿cómo te fue? Un leve

