Escuchó su teléfono, era un mensaje de Joyce pidiéndole que subiera y enseguida fue, la encontró atareada en notas, al día siguiente tendría su examen para la escuela de medicina y Adam aún no lo sabía, Jada le insistió en que debía decirle pero lo fue postergando y ahora creyó que era el momento. —De acuerdo, vamos. Tocaron la puerta de su recámara y lo escucharon cuando les pidió que pasaran, se acababa de bañar y llevaba su pantalón n***o de la pijama y sin playera. —Quiero decirte algo —le habló Joyce con timidez —pero quiero que no te pongas como ogro. Esas palabras bastaron para que pasara lo que ella no quería y su hermano se alteró al momento. —¿Qué carajos pasó Joyce? ¿Estás embarazada? —Claro que no ¿de dónde sacas eso? —Entonces ¿qué pasa? —Sería bueno que le permitie

