Apenas recuperar el aliento y se pone su pantalón y sale de aquella habitación dejando a Jada sola y desconcertada, de pronto se sintió usada y se abraza a sus piernas intentando cubrirse del frío que le ha generado la actitud de Adam. “¿Pero qué pensaste?” Se repetía a si misma, creyó que solo estaba satisfaciendo las necesidades de aquel hombre, sin darse cuenta que en realidad la estaba complaciendo y dejando de lado aquello de lo que él disfrutaba. Se vistió y subió a su habitación, notó que estaban las luces apagadas en el cuarto de él y solo entró por su puerta para asearse y luego se fue a dormir. Mientras tanto Adam iba a toda velocidad en su auto rumbo a la casa de siempre, a donde podía sacar toda su frustración sin temor a lastimar a alguien. —Días sin verte, Carter —le salud

