Viktor abrió los ojos lentamente, pero le dolía la cabeza y tenía una terrible sensación de mareo. Las luces del cuarto le parecían demasiado brillantes y todo a su alrededor parecía una borrosa y confusa imagen. Intentó recordar qué había sucedido la noche anterior, pero sus pensamientos se enredaban en un mar de recuerdos difusos. Intentando acomodarse, Viktor se removió entre las sábanas y sintió algo caliente y pesado a su lado. Un nudo se formó en su estómago y sintió un escalofrío recorrer su espalda. Con cautela, se atrevió a mirar hacia el lado donde provenía la extraña sensación, solo para encontrarse con la figura de un cuerpo desnudo. Un grito ahogado de sorpresa escapó de sus labios al darse cuenta de que quien estaba a su lado era Luka, su hermano gemelo. El corazón de Vikto

