Victor insistió en que el nuevo viaje lo hicieran en su camioneta, estaba ansioso y amaba las carreteras, aprovechando que demasiadas cosas no valían la pena para llevar, ya que eran de bebés, iban cómodos y un poco más ligeros. Noe daba vueltas en esa visión que tuvo, algo que tenía una seria similitud con aquella ilusión utópica era que al parecer Alejandra tendría un acercamiento con el dios. Cosa que no le gustaba demasiado. No sentía desaprobación contra el dios, simplemente había algo más grande detrás de todo eso. Estaba dispuesta a averiguar de qué se trataba esto, de nuevo. Tardaron aproximadamente ocho horas en llegar, la camioneta iba conducida despacio para que todos pudieran ver el trayecto y disfrutarán del paseo. Fueron llevados por David hasta la casa en Coyoacan, donde

