SERAPHINA POV La tormenta se calmó cuando el cielo apenas comenzaba a clarear, pero yo ya no estaba presente para verlo. Me sentía como si el alma se me hubiera salido del cuerpo. No podía mover ni un dedo, el cansancio me tenía tumbada, aplastada por el peso de todo lo que había pasado. No sé cuánto rato estuve inconsciente, pero cuando volví a tener conciencia, sentía el cuerpo como si me hubieran atropellado. No lo vi, pero lo sentí. Dorian. Estaba ahí. A veces creo que le temo más a sus silencios que a sus palabras. No dije nada. No tenía fuerzas, y aunque las tuviera, ¿para qué? Él se acercó. Me tocó la cara como si tuviera miedo de lastimarme, y aún así, fue él quien me dejó así. Me limpió con esa suavidad que tiene. Me vistió como si fuera una muñeca. Y después... me cargó. Me l

