bc

Seducida por un ciego

book_age16+
7.1K
SEGUIR
43.1K
LEER
inspirador
heredero/heredera
drama
sweet
bxg
brillante
nerd
Oficina/lugar de trabajo
enfermedad
autodescubrimiento
like
intro-logo
Descripción

Blake Harris es un joven de familia muy adinerada que por una rara enfermedad pierde la vista, lo que le provoca odiar al mundo. Natalia Gil debe ir a la casa de Blake para sustituir a su madre dando servicios de limpieza. Al principio los días son grises pero algunos eventos los hacen pensar en el significado del amor.

-Debes tratar de limpiar sin hacer tanto escándalo- dice Blake.

-Disculpe señor, le prometí que no pasará otra vez-

-¡Ya no hay buenos empleados estos días!- exclama enojado.

chap-preview
Vista previa gratis
El Origen
  —Natalia, las personas no son tan buenas como aparentan, debes ser menos ingenua— dice mi madre.   De sus consejos debo atesorar cada palabra porque nunca se ha equivocado y lo he comprobado. Sólo somos ella y yo contra el mundo. Vivimos humildemente, con apenas el pan de cada día. Las pocas comodidades han sido a base de muchas luchas y sacrificios.   Johana Gil, mi madre, tiene razón en cada cosa que dice, las personas no son lo que aparentan y ella lo sabe muy bien, pues cuando nací pasó todo tipo de necesidades y traiciones. Fui fruto de un noviazgo corto con un chico que iba de visita al vecindario donde vivía mi madre para compartir con amigos. Ella se enamoró y creyó cada palabra que él decía, que se casarían, tendrían hijos, que él la protegería siempre y que le amaba más que nada en este mundo.   Desafortunadamente, siendo tan joven no supo cuidarse y salió embarazada con 19 años. Cuando mi padre supo de mi existencia no lo pensó dos veces y salió corriendo, nunca se supo más de él o al menos eso cuenta mi madre, que desapareció. Como ella nunca conoció su casa ni familia, no tenía donde buscarlo. Los amigos sólo decían que no sabían de él y con la esperanza de que regresara por ella guardó meses de silencio, pero el nunca volvió.   En casa de mi madre eran muy pobres y el enojo de mis abuelos fue tan grande que mi madre fue echada de la casa. Prácticamente en la calle, embarazada y sin ayuda, tuvo que limpiar para sobrevivir. Unos meses después de tenerme en su vientre, mi abuela anónimamente le ayudaba enviándole cosas para comer, pero no se atrevía a acercarse porque los actos de mi madre habían deshonrado la familia. Esperando un hijo sin esposo, sin una boda y sin llevar mejoría a la familia era una gran ofensa para todos, no era bien visto el tener un hijo bastardo.   No comprendo en que ayudaría echarla de casa y dejarla sufrir, pero así hicieron mis abuelos, los cuales ni conozco y así hacían algunas personas antes en nombre del honor. En el campo Los Manzanos no se supo más de nosotras, mi madre se fue a la ciudad a probar suerte.   Como pudo llegó a la ciudad de Buena Vista con la ropa que llevaba puesta y 20 pesos (sus ahorros de toda la vida). Encontró asilo en un hogar donde para pagar el techo debía hacer todos los quehaceres, pero los maltratos eran inaguantables, sólo un plato de comida y un techo con una cama en el piso para dormir.   Alejada de todos, ya con la panza grande, visita la casa de una prominente y adinerada familia, los Harris. Mi madre solicita al señor Peter Harris y a su esposa empleo, estos se niegan al verle embarazada pero mi madre desesperada puesta en rodillas les ruega, porque no tiene que comer ni que ofrecer a su bebé. Tras ver aquella acción, el señor Harris fue conmovido y le dijo a mi madre que cuando diera a luz fuera a trabajar y mientras eso sucedía podía estar en su casa, allí enviaría comida y dinero para sus gastos.   Un día el mismo Peter Harris fue a llevarle dinero a mi madre y vio las condiciones en las que vivía, por lo que la sacó de allí a un lugar más cómodo. Un dormitorio, un baño, una sala—cocina pequeña y algunos electrodomésticos convirtieron a ese señor en el ángel de la guarda de mi madre necesitaba.   Cuenta mi madre que lloró durante un largo rato por la nobleza de ese señor que prácticamente le salvaba la vida suya y la mía. Ella decidió ir cada día a casa de los Harris a hacer algunos quehaceres que no fueran muy difíciles en agradecimiento y así no aceptar del todo gratis la bondad que había recibido. Así logró mi madre subsistir en esos días fuertes y traerme al mundo sana y salva. De las tantas anécdotas, mi madre siempre me recuerda mis primeras ropitas, algunas compradas y otras tejidas por la misma señora Harris, esta familia pasó a ser protectora de nosotras y eran tan buenos que no daban de lo que les sobraba si no que sacaban cosas buenas y nuevas para nosotras.   Agradecida hasta lo más profundo y subsistiendo gracias al empleo con los Harris, mi madre todos sus años desde que estaba en su vientre hasta el día de hoy ha trabajado allí.   Desafortunadamente una terrible enfermedad ha tocado la puerta y sus tratamientos le impiden realizar sus labores como de costumbre. Cáncer de seno diagnosticado hace más de un año, pero con las quimios y tratamientos ya en poco tiempo será operable. Los doctores están muy optimistas y tenemos muchas esperanzas.   Las quimioterapias debilitan el cuerpo de mi madre, por lo que he pasado de ayudarla en casa de los Harris a ir sola. Necesitamos dinero para los gatos médicos, así que he seguido allí para ayudarla, además gran parte de los medicamentos los costea el señor Harris, quien, aunque ya su esposa no vive, siempre tiene buena actitud y conserva el aprecio que nos tuvo desde el primer día que mi madre le pidió ayuda.   —Natalia, no invadas espacios ajenos, trata de limpiar sólo donde te indique el señor Harris y sobre todo respeta el dormitorio del joven Blake Harris— dice mi madre.   —Nunca lo he visto ¿Cuál es el misterio con ese muchacho? — pregunto.   —Ese muchacho, como dices, es el nieto del señor Peter Harris, no sólo le ama con locura, sino que es hijo del hijo fallecido del señor Peter, por lo que siempre se ha encargado de él ya que sus padres murieron en un accidente. Quizás no lo puedas comprender, pero a él no le gusta que entren a su dormitorio extraños, sólo acepta a su abuelo y que le limpien el dormitorio cuando él no esté en casa— mi madre contesta.   —Bueno, iré a hacer un trabajo, tampoco es que estoy contenta por hacerlo, pero no me queda de otra— le digo.   Ofendida mi madre se entristece.   —¡No tendrías que ir si yo no estuviera enferma pero no elegí esto! — exclama.   —No te sientas mal, prometo portarme bien mamá. No quería decir nada ofensivo— expreso.   —Escucha mi consejo y por favor obedéceme, el joven Harris no es como los jóvenes de hoy. Tiene una inteligencia superior, es un hombre demasiado culto, lo que lo hace quizás muy molestoso. Si no quieres ser ofendida o peor aún echada, haces todo menos molestarlo— me aconseja.

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Prisionera Entre tus brazos

read
101.9K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
25.8K
bc

La embarazada sacrificada

read
3.2K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
54.4K
bc

Venganza por amor: Infiltrado

read
64.7K
bc

Eres mío, idiota.

read
3.6K
bc

Profesor Roberts

read
1.7M

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook