Siento que por fin las cosas van tomando forma, tantos años en silencio esperando este momento y finalmente aquí estoy, él será mío. —Está bien— dice Blake emocionado. —Ahora es tu turno, pondré mi mejilla y me podrás dar un beso— explico. —Bien— lleno de nervios acepta. Coloco mi mejilla en su boca y me da un beso. Según él eso es un beso, pero me pareció más bien un roce de sus labios en mi mejilla. Es mas que obvio que no sabe besar, parece que nadie le ha hecho el favor de enseñarle y eso me da ventaja, pues pretendo ser su maestra. —¿Te molesta si te doy un beso en los labios? —pregunto, no puedo perder la oportunidad de sellar este momento. —No, quizás después, porque debo estar más preparado— responde. —De acuerdo, esperaré lo necesario, pero también puedo poner mis labios so

