Julissa: ¡No puedo creerlo! Está temblando de miedo, parece un pollito asustado y sólo le di un beso en la mejilla. Toda la vida deseando este momento y ahora me refreno un poco al ver su reacción. No puede ser que la rosa sea por amistad y yo haya entendido todo mal. Un beso en mejilla se da hasta a un amigo y está como que le voy a quitar la vida ¡Es hasta gracioso! Aunque no puedo culparlo, no puede ver, pero puede oler el perfume de mi piel y escuchar el sonido de mi voz. —¿Pasa algo? ¿Hice algo malo?— le pregunto. —No, no, estoy bien— responde con voz entrecortada, temblando. No me atrevo a ponerle un dedo más, es tan exagerado que por un beso se pone tan tenso y no quiero más drama. Menos mal que no tengo nada de que temer con la mosquita muerta de Natalia, este es el Blake Ha

