El resto del desayuno fue extraño. Mi padre hablaba mucho con Hassam, mientras mi madre veía sus movimientos, facciones, hacia un estudio de todo lo que estaba sucediendo en ese preciso momento. Hassam evitó hablar de su familia todas las veces que pudo, por obvias razones entendí lo que trataba de ocultar, su familia no era amigable, mucho menos le oían o comprendían, y esas cosas no se cuentan en un desayuno así de simple. Acabado el desayuno e iniciado el día, mi padre continuó bromeando con Hassam, mientras yo me fui con los platos con mamá. Allí ella respiró hondo y dijo una frase que me terminó de dejar claro que ella estaba allí pendiente de absolutamente todo.—Tenemos que hablar más tarde, cuando regreses de clases.—Dijo en un susurro. No hice más que asentir y girar a mira

