Habían tantas emociones encontradas que no sabía realmente que hacer con ellas. Sentía enojo de saber todo lo que las personas importantes para mí debían vivir, era increíble como nuestras creencias o mismos padres podían robarnos el derecho de algo tan único y preciado como lo era el amor. Imponiendo nombres, dinero y poder. No importaba nada más, siquiera preguntaban alguna vez si existía una mínima gota de amor entre ellos, o si tal vez le parecía linda la otra persona. Pensar en la historia de los padres de Hassam terminaba de robarme el pensamiento. Había sido un matrimonio por conveniencia, un padre bruto, golpeador y agresivo. Así trataba a su hijo, no podía esperarse menos de aquella mujer a la cual le habían obligado a amar. Quizás él tuvo a su propia Layla en su vida, y tuv

